domingo, 22 de noviembre de 2009

VISITA A LA RESP.'. LOG.'. COLOMBO DE LA HABANA

Quiero Compartir con ustedes mi experiencia en Ten.'. con los QQ.'. HH.'. de la Resp.'. Log.'. Colombo de la Habana - Cuba
DATOS DE LA LOGIA: Respetable Logia Colombo
Fecha de Fundación: 13 de Junio del 1924
Dirección: Calle Carmen # 269, entre Ayuntamiento Y Márquez, municipio Cerro, provincia Ciudad de la Habana.
Código postal: 12000
Día de sesión: Miércoles
Hora: 8:30 p.m.
Durante la Ten.’. los QQ.’. H.’. me ofrecieron un trato digno de visitante y pude conocer su forma de trabajo y como desarrollan los exámenes para ascender al Grad.’. de C.’. M,’, y al Sublime Grad.’. de M..’. M.’.
Esta noche fue prueba más de la universalidad de la masonería.









domingo, 15 de noviembre de 2009

VISITA AL MUSEO NACIONAL MASÓNICO DE CUBA “AURELIO MIRANDA ÁLVAREZ”


En días pasados tuve la oportunidad de visitar La Gran Logia Nacional de Cuba y me focalicé en comprender el papel histórico de la Masonería Cubana al desarrollo de la Orden en América Latina.

Quiero Agradecer al Q.'. H.'. Justo Orihuela Álvarez, Director del museo por su compañía y guía en la comprensión de los elementos del museo, también al Q.'. H.'. Ezequiel Dueñas que me acompaño constantemente a los lugares masónicos visitados en la Habana, paras ellos un T.'. A.'. F.'.

El Museo Nacional Masónico lleva el nombre de Aurelio Miranda Álvarez, una personalidad del siglo XIX, integrante de la fraternidad, que trabajó para crear el acervo material y espiritual que hoy se atesora en él. Se encuentra ubicado en el tercer piso del Gran Templo Masónico de Cuba, en la céntrica intersección de las avenidas Salvador Allende (Carlos III) y Belascoaín, en la Ciudad de La Habana, y es uno de esos sitios especiales y diferentes, aunque a primera vista no lo parezca.

Si bien no ocupa un gran espacio, los cientos de objetos expuestos en sus sobrias vitrinas o en sus rincones, permiten al visitante observar algo de la historia de un movimiento que llegó a la Isla a fines del siglo XVIII, de la mano de inmigrantes franceses provenientes de la revolucionaria Haití.

Justo Orihuela, actual director del Museo, explica a Sol y Son que a pesar de cierto enigma en torno a la masonería, desde su llegada a estas tierras el movimiento estuvo vinculado al pensamiento liberal, a las ideas de avanzada y a los sentimientos independentistas de los próceres cubanos del siglo XIX. Los tiempos que corren son diferentes.

"Hoy le puedo decir que la palabra que nos define más es `fraternidad'. El mejoramiento humano es nuestro interés central", apunta antes de iniciar el recorrido por la instalación.

La Avenida de los Próceres

Un amplio vestíbulo que guarda la estatua del Padre de la Patria, Carlos Manuel de Céspedes, da paso al Museo. Este hombre ilustre fundó en la oriental ciudad de Manzanillo la Logia Buena Fe, en 1862, desde donde desarrolló su actividad revolucionaria que lo llevó a dar el primer grito de independencia en 1868.

La sencilla Avenida de los Próceres: una modesta alfombra roja flanqueada por los bustos de Simón Bolívar, Benito Juárez, George Washington, Abraham Lincoln, Bernardo O'Higgins, José de Sucre, y presidida por el Héroe Nacional cubano, José Martí, parece abrir las puertas del lugar.

Hay también sitio para una muestra de armas de las gestas libertarias de 1868 y 1895 y la maqueta del edificio que hoy ocupa el Gran Templo Masónico, inaugurado en 1955, con un estilo sencillo y austero, bajo una esfera del globo terráqueo y los emblemas de la fraternidad: la escuadra, el compás y la G (inicial de Dios, en griego).

Otras vitrinas interesan por exhibir las llamadas joyas de la masonería. La mayoría son mandiles, collarines, estandartes, condecoraciones, birretes y mitras, confeccionados en finas telas bordadas en hilos dorados o con incrustaciones, algunas de ellas muy antiguas, y poseedoras cada una de un valor y un pedazo de historia, pues pertenecieron a autoridades muy apreciadas de la fraternidad. Los emblemas de la organización están bien representados en ellos.

La maqueta del Club San Carlos, desde donde José Martí pronunció encendidos discursos a los tabaqueros emigrados a Tampa y Cayo Hueso, mientras preparaba la contienda necesaria de 1895, es otra reliquia del Museo.

Un especial homenaje se rinde a la figura del compositor Gonzalo Roig (1890-1990), gloria de la música cubana que perteneció a la masonería, del cual se exhiben copias de sus partituras, un criollísimo traje blanco de dril 100, así como fotografías. Roig se recuerda como autor de bellas zarzuelas, entre estas la connotada Cecilia Valdés (1932).

Allí hay constancia, mediante fotos y documentos, del quehacer del grupo femenino de la masonería cubana llamado Hermanas de la Acacia, fundado en 1937.

Una de las más preciadas reliquias del Museo es la mascarilla mortuoria del Generalísimo Máximo Gómez, el inmenso dominicano que tanto descolló en nuestras guerras libertarias. Junto a la mascarilla que repite sus rasgos acusados, un severo traje azul que perteneció al prócer, también es una prenda muy valorada.

Orihuela reconoce la valiosa ayuda prestada por técnicos de la Oficina del Historiador de la Ciudad, Eusebio Leal, en la restauración y conservación de algunas de sus viejas joyas y reliquias.

Horario: Abierto al público de lunes a viernes, de 2:00 p. m. a 7:00 p. m.









































FORMULARIO PARA INTERESADOS EN LA MASONERÍA (HOMBRES Y MUJERES) EN EL ORIENTE DE BARRANQUILLA