domingo, 21 de octubre de 2007

La Edad Simbólica del A.•.M.•.


Desde mi primera tenida siempre me he preguntado, que significado tiene el hecho que el V.•.M.•., en el rito de apertura de la liturgia del grado de aprendiz, le pregunta al S.•.V.•.: H.•.S.•.V.•. ¿qué edad tenéis? Y el H.•.S.•.V.•., contesta: tres años V.•.M.•.[1]
Para dar respuesta a este interrogante interior es preciso determinar cuáles son las características cognitivas – sociales del niño de tres años, de las que podemos resaltar:
Desde lo cognitivo, el niño de tres años, se caracteriza por estar viviendo un momento histórico de interrogaciones continuas, disfruta con el preguntar por preguntar y le gusta el monologar.
También se caracteriza por ser un procesador de información que basa sus acciones en la que reciben o recuerdan, pero aún están limitados por su limitada base de conocimientos. Tienen un lapso limitado de memoria y la comprensión de procesos mentales también es limitada
[2]. Desde lo social, los niños de tres años comienzan a imitar a los adultos, sobre todo en sus funciones habituales, asimilan los elementos más simples de la actividad laboral, comienza a comprender cómo hay que obrar y tratan de realizar correctamente las acciones. También se caracteriza por que comienza la formación del carácter voluntario de las acciones, lo que contribuye a la formación de la disciplina y la independencia, sobre las cuales ejercen una gran influencia el resultado efectivo de las acciones.
Por otra parte, es importante en el presente trabajo, hablar de edad , lo que implica comprender sus orígenes históricos y gramaticales, esta palabra se fundamenta en las expresiones latinas “aetas" o "atem", con las cuales se indican el periodo de tiempo vivido por un ser humano o cualquier ser vivo desde su nacimiento a la fecha, por otra parte, la palabra edad , se refiere a la duración temporal de los fenómenos desde el inicio de su existir o desde su aparición espacio – temporal.
La edad también hace referencia a las etapas de la historia que comprometen varios siglos, como lo es la Historia Sagrada, a la que se le atribuyen seis edad es desde la aparición de Adán hasta el diluvio universal; esta comprensión, permitió que la edad de la humanidad fuera dividida en cuatro periodos, a saber: edad del oro, edad de la plata, edad del bronce y edad del hierro; otra división de la edad, tiene que ver con la Historia de la Humanidad, desde la aparición del pensamiento estructurado, a saber: edad antigua, edad media, edad contemporánea.
El hombre, también ha sufrido una división en su edad, a saber: edad infantil, edad juvenil, edad viril y edad avanzada o senil.
La edad simbólica del A.•.M.•., dentro de la Orden Masónica está relacionada con las características cognitivas sociales del niño de tres años en el sentido que el A.•.M.•., está en una continua interrogación a sí mismo y a sus HH.•.MM.•.MM.•., su proceso de aprendizaje de los misterios de la Orden Masónica, están jalonados por un alto nivel de interpretación de cuantos símbolos, signos y ritos se hacen presentes en las tenidas de la Orden; podemos decir que mucho de su aprendizaje es producto de la imitación a sus hermanos, por lo que los HH.•.MM.•. MM.•., tienen la responsabilidad ética de enseñar a los A.•.M.•., más con el estilo de vida de cada uno de ellos, que con los discursos carentes de práctica al interior de la Logia y fuera de ella.
Es cierto que el A.•.M.•., es un procesar de información, pero a la vez está limitado por el no manejo de la información profunda y propia de los siguientes grados de la Orden Masónica.
Como todo niño de tres años, el A.•.M.•., debe trabajar con los elementos iniciáticos más simples de la Orden Masónica utilizando las herramientas más adecuadas para su edad. fundamentales en su construcción interna como Masón, como son el cincel
[3], el mazo[4] y la regla[5] de 24 pulgadas. Son ellas las que le permiten, como al niño de tres años la comprensión de cómo debe obrar y lo forman en la disciplina y la independencia.
A partir de lo anterior, podemos decir que el A.•.M.•., es esencialmente un masón en construcción de su propia naturaleza e identidad masónica, que se viabilizará en el progreso moral y material que vaya adquiriendo durante sus estudios para la presentación de sus trabajos, razón por la cual, el A.•.M.•., solamente debe tener aumento de salario, cuando se demuestre a sí mismo y a los QQ.•.MM.•. de su respectiva Logia, que ha adquirido una naturaleza e identidad de acuerdo a la Orden Masónica. Es por todo lo anterior que los tres años del A.•.M.•., en el rito escocés antiguo y aceptado, simbolizan la unión, la paz y la concordia, en relación a los principios masónicos de moral, armonía y fraternidad entre los Masones
[6], así como los de libertad e igualdad.
Nos dice el M.•.M.•., Juan Poliza, de México que “La edad del Aprendiz es de tres años, emblema de los tres elementos de la generación: El Agente, el Paciente y el Producto”
[7]. Nos sigue diciendo que “Según el Supremo Consejo de Francia. Grado de Aprendiz. El aprendiz no es aceptado en la Masonería sino como un hombre de buena voluntad. En la Masonería práctica de la Edad Media era el servidor de los Maestros. Veía y aprendía. Silencioso en el taller del trabajo, continuaba la obra del Maestro, llevaba materiales, se sometía y obedecía. Dócil a la voz de sus superiores, esclavo de un juramento, ignoraba los secretos del arte y de la sabiduría, esperaba la recompensa del celo que demostraba. Consideraba como un derecho el de escoger el jefe de su taller entre la lista de los maestros más dignos, lista formada por maestros mismos”[8].

La edad del aprendiz, es pues la edad de la prueba, de la docilidad y de la sumisión: Es un momento masónico en el que se demuestra que el camino a la sabiduría y al perfeccionamiento moral está lleno de asperezas y solamente podemos llegar a ellos una vez se hayan vencido las bajas pasiones.
____________________________
[1] Liturgia Grado de Aprendiz, según el sistema Ritual de Origen francés. M R. Gran Logia Nacional de Colombia. 1999. pág. 12
[2] Cfr.: www.elergonomista.com/psicologia/infancia.htm
[3] Según el diccionario de la R.A.E., el cincel (del b. lat. scisellum, y este del lat. scindĕre, hender). Significa herramienta de 20 a 30 cm. de largo, con boca acerada y recta de doble bisel, que sirve para labrar a golpe de martillo piedras y metales.
[4] Según el diccionario de la R.A.E. mazo. (De maza). m. Martillo grande de madera.
[5] Según el diccionario de la R.A.E regla. (Del lat. regŭla), tienes diferentes aserciones, a saber Instrumento de madera, metal u otra materia rígida, por lo común de poco grueso y de forma rectangular, que sirve principalmente para trazar líneas rectas, o para medir la distancia entre dos puntos. Aquello que ha de cumplirse por estar así convenido por una colectividad. Conjunto de preceptos fundamentales que debe observar una orden religiosa. Estatuto, constitución o modo de ejecutar algo. En las ciencias o artes, precepto, principio o máxima. Razón que debe servir de medida y a que se han de ajustar las acciones para que resulten rectas. Moderación, templanza, medida, tasa. Pauta de la escritura. Orden y concierto invariable que guardan las cosas naturales.
[6] Adolfo Terrones Benítez. gdo. 32 y Alfonso León García González. gdo. 33. El libro del aprendiz masón. los 33 temas del aprendiz masón y estatutos de la orden. Ed. Erbasa, México D.F.
[7] POLIZA. Juan, Lo que no debe ignorar el Maestro Masón. N° 29 M:. M:. Or::. de México, D. F., a 18 de marzo de 1940 en www.scribd.com/doc/327728/Lo-Que-No-Debe-Ignorar-El-Maestro-Mason-Juan-Poliza
[8] Ibid. N° 27

lunes, 15 de octubre de 2007

Sentido de la Columna “B” en la Formación del A .•.M.•.



En el presente trabajo pretendo abordar el sentido de la Columna “B”, en la formación del A.•.M.•., estudiando su simbolismo y su significado, desde la perspectiva del rito escocés antiguo y aceptado al cual pertenezco como A.•.M
Para comenzar, contextualicemos las palabras: la palabra columna viene del latín “columna” que significa pilar de diferentes formas, estructuras y tamaños o soporte vertical de gran altura respecto a su sección transversal.
Estructuralmente una columna, esta formada por: basa o base de la misma, el cuerpo o fuste y el capitel que corona al fuste llamado también remate de la columna. El capitel, por su parte esta formado por: tragalo o parte adjunta al cuerpo o fuste, tambor o parte media del capitel y el ábaco o tablero que corona al capitel
[1].
Por otra parte, en este sentido de la contextualización, tenemos que decir que la letra B, por si misma cuenta con un poderoso simbolismo no por nada la primera letra del Génesis hebreo es la B (Bet) y lo es también la primera letra del Corán (Bismillâh); el Rabí Jona ben Abraham Gerundi dice en el Talmud: “El mundo fue creado mediante la letra B y no mediante la letra A”.
La B tal como la conocemos en la actualidad tiene una edad de 2.800 años y en nuestro idioma representa un fonema consonántico labial y sonoro
[2].
La letra “B” es la clara expresión de los dos principios que evidencian la ley de la polaridad, la relación entre superior e inferior. Su lado derecho se curva en sus dos aspectos representando involución o revelación del espíritu en la materia, mientras que su parte izquierda es recta, el lado ascendente de la evolución del espíritu expresado en la materia. Su derecha es la materia y su izquierda el espíritu del hombre
[3].
Una vez claras las palabras fundantes del presente trabajo, quiero tomar como fuentes del presente trabajo dos textos de la La Biblia dirige y sostiene nuestra fe, el primero dice: “Él erigió esas columnas junto al vestíbulo del Templo: erigió la columna derecha, y la llamó_____; erigió también la columna izquierda, y la llamó ____En lo alto de las columnas había una moldura en forma de azucena. Así quedó concluido el trabajo de las columnas” (1R. 7, 21-22). El segundo dice: “Y asentó las columnas delante del Templo, la una a mano derecha y la otra a la izquierda. Y a la de la mano derecha llamo _____y a la de la izquierda _____”. (
2 Crónicas 3, 17)
Es claro entonces que desde la construcción del Templo Hebreo por parte del rey Salomón, están presentes, las dos columnas, que hoy le dan un sentido ontológico a nuestros templos masónicos y referencio a ambas por contextualización del texto bíblico original.
Dichas columnas constaban de: pilastra o basamento en forma cúbica, su cuerpo o fuste medía 18 codos de largo (entornado), su perímetro abarcaba 12 codos de longitud, su grosor era de cuatro dedos de ancho, el material de que se hicieron era de bronce fundido, su capitel o remate constaba de 1 ábaco con adornos hechos con cuatro lirios y redes, un tambor coronado por 100 granadas y un tragalo coronado también con 100 granadas.
La construcción del templo liderada por el rey Salomón, hijo de David, era un compromiso sin terminar de su padre, por lo que rogó a Hiram, rey de Tiro, que le proporcionara materiales necesarios para tan gigantesca empresa. Hiram aceptó gustoso y envió a un arquitecto, que se llamaba Hiram- Abí, que era hijo de un Tirio y de una mujer de la tribu de Nepthalí.
El número de obreros ascendía a 183.000, llamados prosélitos o extranjeros admitidos, es decir, iniciados, Hiram los distribuyó en tres clases: 70.000 aprendices, 80.000 compañeros y 3.300 maestros. Cada una de estas clases tenía sus misterios y secretos, reconociéndose entre si por medio de ciertas señales, palabras y toques peculiares a cada grado. Los aprendices recibían su salario en la Columna “B”. Los pagadores no entregaban el salario sin examinar escrupulosamente en su grado a cada uno de los que se presentaban
[4].
En cuanto a la representación simbólica de la Columna “B”, la del Norte, en nuestros templos, es ella la que nos corresponde a nosotros, los AA.•.MM.•., en ella ocupamos nuestro lugar en logia; ubicada a tres pasos del atrio del templo, identificada con su respectiva letra y mirando a Oriente
[5].
La Columna “B” se encuentra coronada por el globo terráqueo, rodeada por Granadas y Lirios, cubiertos por una Red; y sostiene la esfera terrestre; al pie de la Columna “B” se coloca la piedra bruta, y por último, al frente de la Columna “B”, mirando al Oriente, se encuentran el asiento destinado al Hermano Primer Experto y así también tiene su Trono junto a ella en el S.•. V.•.
[6]
Las dos columnas del Templo Masónico representan al hombre, sus dualidades, a saber: nuestros órganos, son los lados derecho e izquierdo de nuestro cuerpo, son los dos sexos, son los dos principios positivo y negativo que integran al hombre, son, por fin, Actividad e Inercia - Espíritu y Materia, Esencia y Sustancia -, Azufre y Sal. Para ingresar en el Templo es necesario superar el aspecto dual del Universo
[7].
La Columna “B” significa la belleza, su esfera terrestre, representa la esencia material siendo la letra B la inicial de la palabra sagrada del grado de aprendiz.
Según algunos autores, la Columna “B” “fue colocada en el rumbo norte del pórtico simbólico para recordar a los hijos de Israel, yentes y vinientes la adoración que debían de profesar a la columna de humo que oscureció el camino del faraón que los perseguía después de la liberación de la esclavitud por parte de los egipcios”.
Según otras fuentes, se dice, que dicha columna “representaba a la estrella polar del norte, Horus, nombre que posteriormente se le cambió por “tat” o “ta-at” voces sánscritas que en conjunto significan “en fortaleza” de donde provendría la palabra sagrada del aprendiz.”
La interpretación secreta de la Columna “B” es alegórica del gigante Atlas quien sostiene al mundo, sobre de sus hombros por cuya razón observamos en la parte superior del capitel de la columna a la estrella terrestre descansando sobre granadas y lirios, cubiertos por una red. La Columna “B”, Por sus principios de firmeza y cohesión, mantienen al mundo suspendido en el espacio, por ello se le conoce como representativa de la gravitación universal y un globo terráqueo descansa en su capitel
[8].
El color oscuro de la Columna “B” es debido a que esta Columna recibe desde el sur o mediodía los pálidos rayos solares por encontrarse en el extremo más septentrional del mundo y entonces su color es consecuencia de la poca iluminación que recibe.
Constitutivamente, la Columna del norte estaba hueca por dentro ya que en ella existían tres compartimentos donde se guardaban diferentes objetos que eran del interés de los antiguos constructores.
Dentro de la Columna, en el compartimiento ubicado más alto, se depositaban los tesoros para pagar los salarios de los obreros, los mismos que de esta manera quedaban fuera del alcance de las codicias indiscretas de los enemigos ocultos.
En el segundo nivel quedaban a resguardo las herramientas, para tener la seguridad de que éstas eran empleadas correctamente durante el desarrollo de los trabajos materiales o intelectuales de las obras de arquitectura o del arte.
Finalmente, en compartimiento de la parte baja, al alcance de todos, se encontraba el libro de la ley, para hacer saber a todos los agremiados que sus derechos y deberes eran concedidos por igual y sin distinción de categorías.
Sobre los adornos de la Columna y sus significados tenemos:
LAS GRANADAS: que se colocan bajo la esfera terrestre, encima de la cúspide, representan a todos los cuerpos organizados que la masonería ha fundado sobre la superficie de la tierra; los granos que contiene la granada en su interior personifican a los masones en conjunto, o sea al hombre asociado.
LOS LIRIOS: que rodean por su base a la referida esfera terrestre sobre el capitel de la Columna “B” son alegóricos de la inspiración humana, de las virtudes del hombre, del valor que se le atribuye a la ética en todos los actos sociales y de la fuerza por adquirida por la experiencia de los hombres cuya preparación es inimaginable.
LA RED: que cubre a las granadas y los lirios se le consideran como una manifestación filosófica de los lazos espirituales que unen a la humanidad y que a su vez la ponen en contacto con el mundo misterioso y desconocido.
LA PIEDRA BRUTA: que se encuentra al pie de la Columna “B”, es representativa del trabajo a que debemos dedicarnos los AA.•. MM.•.durante el primer periodo de nuestra instrucción simbólica.”
La Columna “B” también significa “booz” que significa hijo de Salomón en el concepto de aprendiz. Estas columna se basa sobre dos piezas cuadradas, representativas de la piedra cúbica que sirva de base para levantar el templo a el G.•.A.•.D.•.U.•.
Su cuerpo es torneado, la Columna “B” tiene su giro hacia la izquierda, representativo de lo material o universal.
A manera de conclusiones, podemos afirmar que la Columna “B” es parte de del sentido triádico de la trinidad en su misterios del origen de los seres. Al respecto la Columna “B” representa la dualidad, el verbo y el Hijo.
La Columna “B”, es de vital importancia para los AA.•.MM.•., porque es representativo de la finalización del mundo profano y el inicio hacía el templo interior del hombre.
La simbología que representa la Columna “B” nos posibilita a los AA.•.MM.•., la construcción de nuestra interioridad a partir de la aprehensión de la verdad que poco a poco nos he revelada en nuestra formación como AA.•.MM.•.ella nos permite comprender nuestro sentido de hombres libres y tolerantes que generamos un compromiso psicológico, social y trascendental con la perfección de nuestro ser individual, que perfección su contexto familiar, laboral y social.
La Columna “B” es belleza y fuerza, valores visibles en la vida masónica de todos los AA.•.MM.•., que buscamos la recomprensión del mundo a partir del aprendizaje masónico de las realidades circundantes.
____________________________
[1] Q.•.H.•.Vera Q. Carlos, La columna B. en www.logiaeloyalfaro.org/index.htm
[2] Definición según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (RAE)
[3] Q.•.H.•.Arcos Ruiz. Oscar, La Columna “B”. Su significado y su interpretación. Resp.•.Log.•.Simb.•.Cuauhtemoc N° 8. 1998
[4] www.grupoalianzaempresarial.com/construcciontemplo.htm
[5] BARAJAS N. ISRAEL O, La Columna ”B” su Significado y su Interpretación. Mexico: Guadalajara. 1999.
[6] GONZÁLEZ. MIGUEL P., Las Columnas. En www.glrbv.org.ve/Trabajos%20y%20Trazados%20Masonicos/Indice%20Trazados.htm
[7] Cfr. ADOUM. Jorge, Esta es la masonería. El aprendiz y sus misterios. Primer Grado. Ed. Kier S.A. Buenos Aires, 1999.
[8] Q••• H••• Arcos Ruiz. Oscar, La Columna “B”. Su significado y su interpretación. Resp.•.Log.•.Simb.•.Cuauhtemoc N° 8. 1998

sábado, 6 de octubre de 2007

Valor y Significado de la Cámara de Reflexiones

Para determinar los elementos axiológicos y de significatividad de la Cámara de Reflexiones, es necesario comprender, en primera instancia, el significado del concepto cámara y del concepto reflexión, para poder comprenderlo posteriormente desde su articulación inseparable en la formación masónica del aprendiz.
Desde sus raíces latinas y griegas, la palabra cámara
[1], cámara, significa bóveda, cámara, entendida como sala, pieza principal de una casa o como reunión de personas para tratar algún asunto[2]. También hace referencia al sepulcro o bóveda sepulcral.
Por su importancia, desde el acontecimiento iniciático del A.•.M.•. conviene que nos de¬tengamos en el concepto de reflexión. La reflexión, la comprendemos desde la conceptualización que hace Jonh Locke
[3] como “aquellas noticias que el espíritu adquiere de sus propias operaciones y del modo de efectuarlas, en virtud de lo cual llega a poseer ideas de estas operaciones en el entendimiento.” La reflexión es la apropiación teórica y la comprensión desde el pensar, sentir y actuar de las acciones que proyecta el espíritu del A.•.M.•. y que pueden ser conocidas, en un primer momento, desde el conocimiento sensible para construir un conocimiento abstracto, desde la reflexión y un conocimiento lógico, en la operacionalización de los elementos teóricos construidos.
La reflexión es un proceso que articula teoría, contexto e interacciones entre los anteriores. La reflexión se identifica por la inserción desde la conciencia humana a la experiencia, la εμπειρία
[4] griega, comprendida como toda acción que construye, esta experiencia se confronta desde la inmersión consciente del hombre en el mundo, lo que le posibilita construir su visión del mundo, a partir de procesos de descripción, interpretación, explicación y valoración de los intercambios simbólicos, las manifestaciones afectivas, sociales culturales, económicas y éticas -políticas.
Es importante tener claro que la reflexión, a diferencia de otras formas de conocimiento, supone tanto un sistemático esfuerzo de aná¬lisis, como la necesidad de elaborar una propuesta totalizadora, que captura y orienta la acción. El conocimiento sólo puede considerarse instrumento de los procesos de reflexión cuando se ha integrado significativamente no en parcelas aisladas de la memoria se¬mántica, sino en los esquemas de pensamiento más genéricos que activa el individuo al interpretar la realidad concreta en la que vive y sobre la que actúa, y cuando organiza su propia experiencia.
La reflexión, es el medio para construir un conocimiento en la acción, que responde a situaciones problémicas, desde el espíritu humano y que pretende construir una acción con sentido.
La Cámara de Reflexiones, desde la concepción masónica, se comprende como la sala en el que se encierra al neófito antes de su iniciación, para meditar ante un cierto número de símbolos. Es allí donde debe también redactar su testamento filosófico
[5] .
El encierro del cual es objeto el neófito, posterior A.•. M.•.,en la Cámara de Reflexiones, le posibilita entrar en el más profundo de los silencios que contrasta con un mundo cotidiano caracterizado por el exceso de ruidos. En este espacio es donde el neófito, posterior A.•. M.•. comienza su conocimiento iniciático, caracterizado, no por la teorización a la que estamos acostumbrados, sino por la reflexión en los términos anteriormente expuestos desde la confrontación del yo con yo, en lo más profundo del autoconocimiento interior. Es por eso que valorar la experiencia iniciática de la Cámara de Reflexiones, permite al neófito, posterior A.•.M.•. ,transformar su relación con el mismo, con su entorno, con los demás y con el G.•.A.•.D.•.U.•.
Es importante comprender el proceso de la Cámara de Reflexión en el grado de A.•.M.•. pues es el comienzo, el preámbulo, el inicio desde el momento de las vendas en los ojos, en el cual, debe, necesariamente, confrontarse el neófito, posterior A.•.M.•.,con sus propias oscuridades, que lo preparan para comprender las oscuridades propias de la muerte, es allí, donde la reflexión afecta la acción y comienza a transformar la vida del neófito, posterior A.•.M.•.
Pero, ¿por qué reflexionar en un espacio oscuro y sólo sobre la muerte? Esta pregunta es el centro del quehacer reflexivo del neófito, posterior A:. M:. ya que la muerte es vista como última morada, el final, descanso eterno. Es la muerte, la que propicia en el hombre el miedo, pero para otros es signo de esperanza, como a muchos les produce indiferencia.
Ya Francis Bacon decía: “Los hombres tienen miedo de la muerte, como los niños temen ir por la oscuridad”.
La Cámara de Reflexiones, caracterizada por sus paredes negras, las cuales simbolizan el misterio, la ignorancia y la oscuridad en que se encuentra el neófito
[6], que anda en tinieblas y le teme profundamente al sufrimiento y, por tal razón, en ella se encuentran los emblemas de la muerte y una lámpara sepulcral. Esta realidad nos hace enfrentar una crisis interna, una confrontación dialéctica en el cual las tesis del neófito, posterior A.•.M.•., su visión del mundo, se confronta con una antítesis, la simbología presente en la Cámara de Reflexiones; de esta confrontación dialéctica debe surgir la síntesis, entendida como una vida nueva, que se reconstruye a partir de la formación del A.•.M.•.; es importante determinar que la Cámara de Reflexiones representa el cuerpo del neófito, posterior A.•.M.•.que sirve de prisión al ser interior, al espíritu.
Platón sostiene que el cuerpo es la cárcel del alma, algo así como el caparazón que lleva dentro a la ostra. Supone un lastre negativo para el alma, pues le crea necesidades, enfermedades, deseos, temores, pasiones y sensaciones que le obstaculizan la búsqueda de la verdad. Es un estorbo del que el alma tiene que liberarse poco a poco, del que tiene que purificarse para poder acceder a la contemplación de las ideas. El cuerpo inclina al alma a poseer cada vez más, a ser ambiciosa, al comportamiento violento y a la guerra, a los placeres sensibles
[7].
Está crisis dialéctica se complementa con las inscripciones en las paredes, cuya finalidad es levantar las energías y desarrollar la voluntad del neófito, como son:
Conócete a ti mismo.
“Si te trae aquí la mera curiosidad, vete”.
“Si rindes homenaje a las prerrogativas humanas, vete, porque aquí no se las conoce”.
“Si temes que alguien te eche en cara tus defectos, no prosigas”.
“Espera y cree. Porque entrever y comprender el infinito es caminar hacia la perfección”.
“Ama a los buenos, compadécete de los malos y ayúdalos, huye de los embusteros y no oigas a nadie”.
“El hombre perfecto es aquel que más útil es a sus hermanos”.
“No juzgues livianamente las acciones de los hombres, elogia poco, adula menos. Jamás censures ni critiques”.
“Lee y aprovecha, mira e imita, reflexiona y trabaja, trata de ser útil a tus hermanos y trabajarás para ti mismo”.
“Piensa siempre que polvo eres y en polvo te convertirás”.
“Naciste para morir.”
[8]

De todas estas inscripciones en las paredes, debe resaltarse la sigla V.I.T.R.I.O.L., en fin, resume en sí el contenido potencial de todos los símbolos presentes en la Cámara de Reflexión: Visita Interiora Terrae Rectificando que Invenies Occultum Lapidem (visita el interior de la tierra y rectificando hallarás la piedra oculta). Sólo adquiriendo conciencia de la propia identidad, analizando y discerniendo, ordenando y rectificando las apariencias con que nuestros sentidos nos velan la realidad, seremos capaces de encontrar en nosotros mismos la materia prima del verdadero ser, la chispa "divina" que habita en cada hombre[9]
Estas inscripciones, como en contexto de la Cámara de Reflexiones, buscar generar en el neófito y posteriormente en el A.•.M.•., la confrontación dialéctica entre muerte y vida, entre dolor y felicidad, entre engaño e iluminación. Si los cinco sentidos ofrecen la muerte, el espíritu da la vida eterna
[10].
Otro elemento presentes en la Cámara de Reflexiones, como primer contacto del neófito, posterior A.•.M.•., con su iniciación es el simbolismo de la tierra, representando el volver a su estado de inexistencia, a su no ser, posibilitando su renacimiento con una nueva visión del papel a que es llamado y al ser consagrado como A.•.M.•., debe reorientar su vida, a partir de la significatividad de los elementos propios de la tierra, presentes en la Cámara de Reflexiones, a saber: agua, pan ,azufre, mercurio, sal y carbón o ceniza, el significado de cada uno de estos elemento tiene un profundo valor simbólico.
De toda esta simbología, es importante comprender las siguientes:
El color de las paredes: Es negro, generando un ambiente de penumbras, simbolizando esta oscuridad el estado de conciencia actual del neófito, posterior A:. M:.
Los huesos humanos y piedras: Significan el caos en que hemos desenvuelto nuestras vidas hasta ese instante, en lo material y espiritual, y que precede al orden que prendemos establecer en ella a partir de nuestra Iniciación masónica.
El cráneo humano: Simboliza la igualdad que nos depara la naturaleza a todo ser viviente, y debe inspirar al neófito a reflexionar sobre la necesidad de actuar en concordancia principios y valores de solidaridad con los más necesitados, de tolerancia y respeto para quienes no concuerdan con sus ideas o conceptos, y de justicia y verdad para con todos sus semejantes.
El reloj de arena: Representa el flujo inexorable del tiempo y la corta duración de la vida del cuerpo físico, así como la necesidad que tenemos de emplear este breve destello de nuestra existencia material para construir nuestro templo interior, luchando contra nuestras pasiones, y haciendo cuantas buenas obras y servicios a los demás nos sean posible, pero también indica el regreso al origen, lo vacío y lo lleno, lo inferior y lo superior, el Cielo y la Tierra, lo de arriba y lo de abajo.
El gallo: Indica el despertar interior del hombre, el triunfo de la Luz sobre las tinieblas, señalando además, la necesidad de la vigilancia que hemos de tener sobre nuestros actos, no permitiendo que nada nos aparte del sendero de la Verdad, la Justicia y el Honor.
El pan y el agua: Así como ellos constituyen el alimento del cuerpo, los pensamientos limpios y nobles constituyen el alimento del espíritu. Además hace referencia al espíritu de sacrificio y de servicio que ha del estar siempre presto a brindar el Iniciado, indicando que como el pan mitiga el hambre material, así él está dispuesto a consolar, ayudar y servir al necesitado; y el agua, que es la esencia de la vida humana, calma la sed, sirve para el regadío de las cosechas, para la producción industrial, etc. Simbólicamente nos muestra la necesidad de la moderación en nuestros actos, evitando el excesos de los extremos, y ambos unidos (el pan y el agua) nos indican lo necesario de la prudencia con que hemos de enfrentar las vicisitudes del diario vivir.
El azufre: Representa la acción o energía espiritual creadora que parte del ser interno, es la esencia o chispa divina que reside en cada hombre y que tiende a elevarlo a su Creador.
El Mercurio: Simboliza toda influencia material o sensorial que procedente del medio externo, intenta penetrar el ser interno del hombre.
La sal: Formada por cristales, es el equilibrio entre los principios internos (azufre) y la influencia de las sensaciones que provienen del exterior (Mercurio) y representa la armonía de los elementos anteriores que debe alcanzar el neófito, posterior A.•.M.•., antes de ser iniciado, logrando estabilizar su ser interno, preparándolo así para recibir la LUZ. También indica al Candidato que la sal es obtenida producto del Trabajo, simbolizando, igualmente, la necesidad de trabajar con productividad para que la Sociedad progrese.
La Ceniza: Este elemento simboliza a la necesidad de incrementar la producción
[11], atendiendo a que el mismo es el resultado de la acción del elemento fuego actuando sobre las materias primas, que posteriormente se convertirán en objetos de consumo[12] .
La Lámpara sepulcral: Su débil luz representa la vida del hombre, lo que indica la necesidad que este tiene de la Solidaridad y la Fraternidad, del esfuerzo común que transforma la vida y eleva al hombre a la categoría de ser social.
El Sarcófago y el esqueleto humano: Representan el estado de descomposición moral a que llega el hombre que carece de un guía que le conduzca por el camino de la Virtud, el Amor y el Servicio a la humanidad que ha de ser la aspiración de todo masón
[13].
A manera de conclusión podemos decir que El candidato antes y después del paso por la Cámara de Reflexiones, debe ser amigo de lo Justo, hombre de bien, capaz de ser luchador contra la absurda ambición de los reconocimientos y glorias humanos, sabiéndolas efímeras frente a la inmensa grandeza y justicia del Eterno.
Por otra parte, la Cámara de Reflexiones es representación, del macrocosmos y del microcosmos, es decir, del universo y del hombre; además nos hace recordar el estado de ignorancia en el que vivimos los humanos antes de conocer el principio fundamental de la orden masónica, "hay que morir a los vicios para nacer a las virtudes", como el legado verbal trascrito por sus seguidores y donado a la humanidad por el Q.•. y V.•. H.•. " Jesús de Nazaret " que dice: "El que no nace de nuevo, no entrara al reino de los cielos."
La Cámara de Reflexiones, representa el descenso a los infiernos, la muerte aparente que precede a la reencarnación, el reencuentro con una nueva vida. En el tenemos nuestras primeras reflexiones antes de ver la luz. Reflexionamos acerca de los “Deberes del Hombre para con Dios... para con sus semejantes... y para consigo mismo”. Volvemos la vista hacia Dios y hacia nosotros mismos.
[14]
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[1] Según el diccionario de la R.A.E., el término cámara viene del latín camăra, y este del gr. καμαρα que significa bóveda.

[2] http://club.telepolis.com/agaigcu/significadocamararefl.htm

[3] Filósofo inglés del siglo XVII, fundador de la escuela empírica, caracterizada por que el conocimiento se funda en la experiencia, la cual plantea desde dos dimensiones, la primera como percepción externa mediante los sentidos –sensación- y como percepción interna de estados psíquicos reflexión- esta última opera siempre sobre un material aportado por la sensación. Planteamientos hechos en su obra “ensayo sobre el Entendimiento Humano.”
[4] Termino griego que significa experiencia.
[5] Pequeño diccionario de términos Masónicos. Algunas denominaciones masónicas. Publicado en www.logianicomedesgomez.org.
[6] Randolf M.Koppel A:.M:. La Cámara de Reflexión en www.glrbv.org.ve/trabajos%20y%20trazados%20masonicos/Trazados%20de%20Otras%20Logias, es expresión del hombre profano.[7] Platón. Fedón. 250 D y 66.
[8] Cfr. ADOUM. Jorge, Esta es la masonería. El aprendiz y sus misterios. Primer Grado. Ed. Kier S.A. Buenos Aires, 1999.
[10] Cfr. ADOUM. Jorge, Esta es la masonería. El aprendiz y sus misterios. Primer Grado. Ed. Kier S.A. Buenos Aires, 1999.
[11] Producción de bienes y servicios, medio por el cual el trabajo humano crea riqueza.
[12] Adolfo Terrones Benítez. gdo. 32 y Alfonso León García González. gdo. 33. El libro del aprendiz masón. los 33 temas del aprendiz masón y estatutos de la orden. Ed. Erbasa, México D.F afirman que: “luego lleva su vista al plato que guarda la CENIZA, y se imagina que es el GÉRMEN que contiene todas las substancias que produce la Naturaleza, pero IGUALADAS mediante la acción del FUEGO, lo que viene a demostrar, que debe incrementarse la PRODUCCIÓN que nos brinda por nuestra Madre TIERRA, porque es lo que nos da la VIDA, el VIGOR y la FUERZA.”
[13] Cfr.: Pardo Valdés Gustavo E.. El Gabinete de Reflexiones: La Llave Dorada del Simbolismo Masónico. Publicado en www.visionmasonica.org/publicaciones_de_la_comision_nac.
[14] Ernesto Márquez Marín. El Cuarto de Reflexiones www.glrbv.org.ve/Trabajos%20y%20Trazados%20Masonicos. 2003.

El Número Tres: Tríada y Trilogía Masónica

Según la cosmogonía[1] el Tres es representativo de la trinidad, sea vista desde la relación existente entre Padre-Hijo-Espíritu Santo, o desde la relación entre padre-madre-hijo, razón por la cual, el Tres es símbolo de todas las cosas que existen y también es considerado como un valor sagrado. Este sentido de tríada, rompe las dualidades y aporta una visión de equilibrio en todos los fenómenos existentes en la Tríada Naturaleza, Hombre, Dios[2]
La palabra Tres, deriva de la lengua latina "trinum" o "tribium", y es el primer número impar, puesto que se compone por la reunión de Tres unidades; o de otro modo, del uno y del dos; que vienen siendo la unidad y el primer número par.
Históricamente sabemos que entre los antiguos pobladores, el Tres era el más sagrado de los números, aún cuando es una figura aritmética, a la que se le han atribuido algunas virtudes místicas, al asegurar que es la base de los signos de la perfección, y por eso vemos que en la filosofía de Platón se le considera, como la imagen del ser supremo en sus Tres personalidades: la material, la espiritual y la intelectual, hecha manifiesto a través de división tripartita del alma, a saber: el alma racional, inmortal, inteligente, de naturaleza divina y físicamente ubicada en el cerebro; el alma irascible, mortal, fuente de pasiones nobles y situada físicamente en el tórax y el alma apetitiva, mortal, fuente de pasiones innobles ubicada en el abdomen. Esta división en tres del alma, en los postulados platónicos, contrario a lo que se puede suponer, es lo que tácitamente, determina a la unidad hombre, razón por la cual, Aristóteles llegó al convencimiento de que el Tres contiene en sí el principio, el medio y el fin, lo que también viene a indicarnos, que es el símbolo armonía, del factor de conservación y del progreso natural, entre todos los seres y las cosas
[3]. Por otra parte, Aristóteles afirma que: “Tres, en efecto, son las clases de vida que se destacan especialmente: la que acabamos de señalar [la vida de goce], la política y, en tercer lugar, la contemplativa.”[4] Esta afirmación, nos deja entrever que la perfección de la vida del hombre está mediada por el Tres y que los aprendices masones estamos llamados a concretizar con el símbolo de la regla de 24 pulgadas, que simbólicamente se divide en tres momentos del día de ocho horas cada uno, dedicados al estudio, al trabajo y a la descanso.
Es por eso que el Tres incide directamente en el espíritu del hombre, afectando su expresión afectiva y su identificación conn la perfección; que el Dios perfecto comparte con el hombre imperfecto. Es por eso que el Tres, también simboliza el espíritu divino y el fuego divino.
El Tres, desde la Geometría se considera el primer número, pues se necesitan, por lo menos Tres puntos para conformar el triángulo, primera figura geométrica
[5].
Para los pitagóricos
[6], organización griega de astrónomos, músicos, matemáticos y filósofos, que creían que todas las cosas son, en esencia, números. El Tres para ellos representa la superficie; la Tríada, son los Tres niveles del mundo, a saber celeste, terrestre, infernal, y todas las trinidades. A su vez, consideran que el mundo es el resultado de la inteligencia (activa), la materia (pasiva) y la tríada (neutro).
Por otra parte, el Tres, desde las primeras expresiones teogónicas de la humanidad se ha relacionado con las deidades, de ahí que sea considerado número sagrado en las culturas egipcias, hindúes e israelitas; hoy en día este sentido divino del Tres está fuertemente presente en las experiencia religiosa del cristianismo.
En el Ritual de Primer Grado, el primer principio dice: “La Francmasonería tiene por finalidad el perfeccionamiento moral e intelectual del hombre, y por consecuencia, el de la sociedad profana”
[7].
Una de las formas que encontramos en la Orden Masónica para concretizar este primer principio, en la formación del aprendiz, es a través del simbolismo. Dentro de los símbolos, propios del primer grado está el Tres, el cual está representado en los Tres viajes de la iniciación, a través de los cuales superamos los obstáculos, guiados por el H.•.Exp.•., para llegar a el descubrimiento de la luz, dentro del Templo, ya en condición de AA.•.MM.•., aparece manifiesto el Tres nuevamente al ser Tres los primeros grados que se reconocen en la logia, a saber: A.•., C.•. y M.•., son también, Tres golpes en la puerta del Templo, ellos representan los Tres medios para alcanzar la Verdad, los que permiten entrar en Logia y Tres los pasos de la marcha para comprometernos con la logia, los cuales, se ejecutan formando una escuadra con los pies, al terminar cada paso, partiendo con el pie izquierdo, de Occidente a Oriente. El primer paso de la marcha del aprendiz, simboliza la infancia; el segundo la juventud y el tercero la madurez. Ellos también significan: Nacimiento, Vida y Muerte.
Un significado fundamental del Tres, en relación al grado de Aprendiz, es que esa es su edad, haciendo presente las condiciones propias en la adquisición del conocimiento para asumir un mayor compromiso, como es llegar al grado de compañero; esta edad nos recuerda la Unión, la Fraternidad y la Armonía.
El simbolismo del Tres
[8] es el soporte de toda la Orden Masónica, a tal punto que ella se rige por Tres gradas para subir a Oriente, y representadas en Tres gradas con las palabras: Fuerza, Belleza, Sabiduría; ellas son las cualidades que debe desarrollar A.•.M.•.para llegar a su perfeccionamiento espiritual.
El Ara
[9], sobre la cual se realiza la promesa masónica del aprendiz tiene Tres lados, acompañada de las Tres Grandes Luces Emblemáticas: Las Sagradas Escrituras, La Escuadra y el Compás.
El A:. M:., debe trabajar con Tres herramientas, fundamentales en su construcción interna como Masón, las cuales son el cincel
[10], el mazo[11] y la regla[12] de 24 pulgadas. Por otra parte, es importante destacar que el trabajo del A.•.M.•.es dirigido por Tres Hermanos, V.•.M.•., P.•.V.•., S.•.V.•.
Toda esta simbología del Tres en el grado de Aprendiz Masónico, nos debe llevar a dar repuestas a las Tres preguntas existenciales de todo hombre que centra su vida en el Espíritu y la Razón, a saber: ¿quién soy?, ¿de donde vengo? y ¿a dónde voy?
Dentro del desempeño del A.•.M.•.al entrar en el Templo ejecuta Tres saludos, el primero al V.•.M.•., y significa: “tengo fe en mis ideales”; el segundo, al P.•.V.•.,significa: “Tengo esperanza en realizarlos” y el Tercero S.•.V.•., significa, “amor a la humanidad”
[13]
Son tantos los elementos simbólicos de la Masonería, que se relacionan con el Tres, de los cuales podemos resaltar:
Fundamento de la Masonería: libertad, igualdad y fraternidad.
División del Tiempo: pasado, presente y futuro.
Facultades del alma: memoria, entendimiento y voluntad.
Puntos de referencias al Sol: levante, zenit y poniente.
Fases del día: aurora, mediodía y crepúsculo
Manifestaciones de la electricidad: luz, fuerza y calor.
Divisiones principales del cuerpo: cabeza, tronco y extremidades.
Dimensiones de los cuerpos: longitud, latitud y profundidad.
Colores Primarios: rojo, azul y amarillo.
Reinos de la Naturaleza: animal, vegetal y mineral.
Estados de la materia: sólido, líquido y gaseoso
[14]
Todos ellos de una u otra forma están directamente relacionados con el aire, el cual representa las fuerzas de la naturaleza; con el agua, que representa la purificación y con el fuego, que representa el amor hacía nuestros semejantes.
Como A:.M:.se debe tener en cuenta que existen Tres grandes verdades fundamentales e innegociables, hacía las cuales se encamina la vida, ellas son:
El alma del hombre es inmortal y su porvenir es el destino de algo cuyo crecimiento y esplendor no tiene límites.
El principio que da la vida moral en nosotros y fuera de nosotros, es imperecedero y eternamente benéfico, no se le ve, ni se le oye, ni se le huele, pero lo percibe el hombre anheloso de percibir.
Cada hombre es su propio y absoluto legislador; el otorgador de su gloria o de sus tinieblas; el determinador de su vida; el que decreta su propio galardón o castigo.
El Número Tres: Tríada y Trilogía Masónica son para el A.•.M.•.símbolos de lo justo, de lo bello y de lo verdadero, las cuales deben coexistir en todos los momentos de la vida del Masón para tener una actitud y aptitud de equilibrio en el pensar, sentir y actuar.
____________________________
[1] Según el diccionario de la R.A.E., el término Cosmogonía viene del gr. κοσμογονία y significa: Relato mítico relativo a los orígenes del mundo. Teoría científica que trata del origen y la evolución del universo.
[2] Se puede profundizar en la obra de Xavier Zubiri. Naturaleza, historia, Dios. Madrid: Edit. Nacional. 1975.
[3] Adolfo Terrones Benítez. gdo. 32 y Alfonso León García González. gdo. 33. El libro del aprendiz masón. los 33 temas del aprendiz masón y estatutos de la orden. Ed. Erbasa, México D.F.
[4]Aristóteles. Ética a Nicómaco. 1095b.
[6] Escuela presocrática griega fundada por Pitágoras de Samos (aproximadamente 582 A. de C. - 507 A. de C., en griego: Πυθαγόρας ο Σάμιος) fue un filósofo y matemático griego, famoso sobre todo por el Teorema de Pitágoras.
[7] Ritual de Primer Grado R:.E:.A:.A:., GLB. 1999.
[8] Oswald Wirth. El Libro del Aprendiz. Manual de Instrucción Iniciática para el uso de los Francmasones del Primer Grado. 1894.
[9] Según el diccionario de la R.A.E. el vocablo Ara viene de la expresión lat. Ara, que significa altar; montículo, piedra o construcción.
[10] Según el diccionario de la R.A.E., el cincel (del b. lat. scisellum, y este del lat. scindĕre, hender). Significa herramienta de 20 a 30 cm. de largo, con boca acerada y recta de doble bisel, que sirve para labrar a golpe de martillo piedras y metales.
[11] Según el diccionario de la R.A.E. mazo. (De maza). m. Martillo grande de madera.
[12] Según el diccionario de la R.A.E regla. (Del lat. regŭla), tienes diferentes aserciones, a saber Instrumento de madera, metal u otra materia rígida, por lo común de poco grueso y de forma rectangular, que sirve principalmente para trazar líneas rectas, o para medir la distancia entre dos puntos. Aquello que ha de cumplirse por estar así convenido por una colectividad. Conjunto de preceptos fundamentales que debe observar una orden religiosa. Estatuto, constitución o modo de ejecutar algo. En las ciencias o artes, precepto, principio o máxima. Razón que debe servir de medida y a que se han de ajustar las acciones para que resulten rectas. Moderación, templanza, medida, tasa. Pauta de la escritura. Orden y concierto invariable que guardan las cosas naturales.
[13] Cfr:. El Ara. Instructivo para el Aprendiz Masón. en www.masoneriagomch.cl pág. 39.
[14] Cfr:. El Ara. Instructivo para el Aprendiz Masón. en www.masoneriagomch.cl pág. 36.

Reflexiones sobre mi Iniciación


No podré olvidar el día de mi iniciación en la Orden Masónica, pues coincidió con el aniversario de mi matrimonio, el 11 de septiembre del año en curso. Quiero hoy reflexionar en torno a los grandes momentos vividos y la inmensa percepción que tuve desde mi corazón y desde mi razón, en torno a los momentos de la ceremonia de iniciación que se fijaron en mí y que me han acompañado durante toda esta semana, es por eso que por orientación de un hermano he visto bien la realización de una plancha sobre mis emociones y percepciones durante y después de mi ceremonia de iniciación. Recuerdo perfectamente el azul, como color con que fui envestido, de hecho al principio, durante la preparación no lograba entender que pasaba, pero todo comenzó a cambiar cuando fui vendado, lo cual me llevo a ver todas las oscuridades de mi vida, deternerme, durante el tiempo que tuve a solas a pensar cómo muchas veces en mi vida he actuado inadecuadamente, en contra inclusive de los principios que de familia recibí durante mi primera formación. Estar a oscura también me llevó a pensar que en mi vida han existidos muchos momentos lejos del conocimiento y anclado en la ignorancia, actuando sin tener la luz que debe guiarme en la construcción de mi espíritu. Un hecho que mi impacto en ese momento fue sentirme atado, como si otros no me dejaran actuar, me sentí como un esclavo, limitado a la voluntad ajena, lejos de ser un hombre autónomo y libre como siempre había pensado que lo era. Luego al ser conducido a la cámara de reflexiones, experimenté el contacto con la tierra, recordándome que soy un ser de la naturaleza, pero que tengo el espíritu del Creador. En ese mismo sitio, pude experimentar como la oscuridad y la muerte no son un estado producto de la materia, por el contrario son fruto del incumplimiento de las máximas morales presentes en los anuncios de las paredes, los cuales me dejaron ver claro que había sido conducido hasta este lugar para que reflexionara sobre las profundidades existenciales del paso que me aprestaba a dar. El estar ahí no me produjo temor, pero si me permitió reflexionar frete a dos cuestionamientos vitales que me surgieron en ese momento, a saber: ¿me conozco? ¿Por qué estoy aquí? Frente al primer cuestionamiento, la misma cámara de reflexiones me da su respuesta, cuando leo la inscripción socrática: “Conócete a ti mismo” gnosti te autvn (nosce te ipsum), ello me lleva a pensar que no se realmente quién soy, de dónde vengo y hacía donde voy, pero me permite pensar que mi vida no puede estar mediada por el azar y la irreflexión. Los elementos naturales que recuerdo, como el agua, el trigo, el azufre, la sal, las cenizas, me recuerdan que la naturaleza es parte de mi vida y que necesito de ellos para el alimento de mi cuerpo y de mi espíritu. Frente al segundo cuestionamiento, las inscripciones me facilitaron la reflexión en torno a que el paso que iba a dar busca, como hace tiempo lo tenía claro, el poder crecer espiritualmente con unos hermanos y vivir los valores de libertad, fraternidad e igualdad, esta reflexión permitió a mi corazón y a mi razón no dudar en la continuidad de la ceremonia de iniciación. La cámara de reflexiones me enfrentó con la muerte, simbolizada en la calavera y el ataúd, estos dos símbolos me permitieron ver lo frágil que es mi vida, me recordaron el adagio popular: “lo único que tenemos seguro es la muerte”, como dice la escritora catalana Rosa Regás, “Cuando eres consciente de la muerte, acabas asumiendo tu propia soledad”.En cierta medida, estar en la cámara de reflexiones me llevó a pensar en la necesidad que tengo de ser purificado en lo más profundo de mi ser, para que se abra en mi vida cotidiana todos los valores y las virtudes humanas. Antes de entrar a la cámara de reflexiones se me entregó un papel para que escribiera allí mi pensar sobre las cosas más importante que ha tenido mi vida conmigo y con los demás seres humanos que Dios ha permitido que estén presente en mi vida, lo percibí ante el féretro, como mi testamento, acompañado de un profundo silencio, del frío de la arena en mi pie derecho y de las inscripciones colgadas en las paredes, pude pues meditar lo frágil y breve que es mi vida y el sentido y valor que tengo con los demás seres humanos, así como para con Dios, con el prójimo, y conmigo mismo. Luego de escribir este “testamento” lo dejé en la mesa con la tranquilidad que da el espíritu que me indicaba lo frágil que soy y lo poco que tengo para ocultar. Nuevamente vendado, nuevamente en el frío de mi oscuridad, voy siendo guiado, tratando de reinterpretar el significado para mí del gallo, y lo entiendo como lo importante que debe ser en mi vida, de aquí en adelante, de la puntualidad y la responsabilidad, valores sobreestimados por mi en mi vida personal, laboral y familiar. Libre de toda limitación que me la da el confrontarme con mi propia muerte, soy guiado por una mano hermana, en la cual pongo toda mi confianza y me dejo guiar como un niño que confía plenamente en las acciones de su padre. Ese hermano permitió experimentar en mi vida la importancia del compañero que nos lleva hacia el encuentro con Dios y con uno mismo, superar todo tipo de obstáculos que impedían mi fácil movilización, gracias a ese hermano acompañante mi corazón no pudo experimentar el temor al ruido, los vientos, el agua y el fuego. Es una experiencia única en mi vida, la cual, cotidianamente, me invita desconfiar de los demás. Sin percibirlo muy bien, seguro de mi actuar, soy guiado al Templo, en donde se me hace entrar y comienzo tres viajes simbólicos; recuerdo perfectamente el ruido que me hace presente la tempestad, ese ruido es para mí la fuerza de los distractores que hay en muchos momentos de mi vida, luego de tan mayúsculo tormento siento la tranquilidad del viento, es decir de mi yo, de mi interioridad, de mi espíritu y me recuerdo durante el soplo del aire de una frase de la creación del hombre en el libro del Génesis 2:7 “Entonces el Señor Dios formó al hombre con polvo del suelo, e insufló en su nariz aliento de vida, y resultó el hombre un ser viviente”; es esta frase dando vueltas en mi razón y en mi corazón la que me hace estar atento a todo los acontecimientos. Luego, recuerdo como el agua purifica mis manos, pero más que un lavado de manos, se que algo nuevo viene para mi, pues siempre el agua la he valorado como expresión de purificación, es por eso que me siento con unas manos limpias, capaz de actuar desde la verdad, esa sensación de pureza me permite pensar que de hoy en adelante podré actuar más congruentemente con lo que pienso y siento. En el tercer viaje, el del fuego me produce un poco de temor, pero lo siento como una fuerza renovadora en mí, capaz de limpiar todo lo negativo que tengo, bien es cierto que al fuego nada malo se le resiste. En este momento de la ceremonia de mi iniciación en la Orden Masónica, tengo tanta tranquilidad que estoy dispuesto a jurar sobre las grandes luces como son la Santa Biblia, la Escuadra, y el Compás, este juramento masónico implica para mí guardar los secretos de la Orden Masónica y vivir sobre todo en solidaridad; durante él descubro la felicidad que me da el estar actuando en nombre de Dios y el saber que me comprometo en este día, 11 de septiembre, a ser fiel a un compromiso con Dios, con los demás y conmigo mismo, como un día igual lo hice con mi esposa. En un segundo se me destapan los ojos, siento la espada en mi garganta, pero no me da temor, me produce confianza en mi actuar, pensar y sentir; posteriormente soy acogido con cariño y respeto por el V.•.M.•. y los QQ.•.HH.•., lo cual me expresa lo importante que es hoy para mi el respeto a la autoridad y a la experiencia de los demás. La percepción de lo que aconteció posteriormente, fue para mí muy rápida, tanta simbología que hoy no entiendo, pero que adquirirá sentido en la medida que la comprenda, ellas son: los linderos, el oriente, los hermanos vigilantes, el H.•. EXP.•. las columnas, el mandil, el toque, al orden, la palabra secreta, la lección de caridad, la escuadra, el nivel, la plomada la piedra bruta, la piedra cúbica, el mazo, el cincel y la regla. Recuerdo que se me dijo algo muy importante para mí, en como dividir las 24 horas del día en el estudio, el trabajo y la dedicación a la familia. Luego, sentí profundamente una gran acogida con la cadena, gran signo de aceptación por mí. También recuerdo con agrado, en la oscuridad externa, pero con la iluminación del espíritu de todos los que estábamos allí, una cena sencilla, compartida con hermanos que comienzan a ser parte fundamental de mi vida. Esa noche, fue fácil conciliar el sueño, a pesar de tantas preguntas sobre los acontecimientos vividos, tantos símbolos, solamente se que he pedido la luz y se me ha concedido comenzar a salir de mis oscuridades. Gracias V.•.M.•. y QQ.•.HH.•., por compartir conmigo estos grandes misterios de la Orden Masónica; es por eso que he querido compartir con ustedes V.•.M.•. y QQ.•.HH.•., con la sencillez de mis palabras y con la actitud de la humildad del que desconoce la verdad, estas breves, pero significativas palabras sobre mis experiencias y reflexiones en torno a mi iniciación en la Orden Masónica. Quiero terminar recordando tres palabras pronunciadas al unísono por la Honorable Logia: Libertad, Igualdad, Fraternidad.

FORMULARIO PARA INTERESADOS EN LA MASONERÍA (HOMBRES Y MUJERES) EN EL ORIENTE DE BARRANQUILLA