martes, 22 de enero de 2008

PAPEL SOCIAL DEL MASÓN EN EL MUNDO DE HOY

Para comenzar este trabajo, es existencial hacer una reflexión del momento de la iniciación de cada uno de nosotros los AA.•. MM.•., cuando en la redacción del testamento filosófico, se nos pregunta: ¿Qué deberes tienes con vuestros semejantes? Esa respuesta, más que un momento de la iniciación es en cada uno de nosotros, un signo del nivel de aporte a la sociedad en que nos desenvolvemos.

La respuesta operativa, más no teórica, a dicha pregunta se construirá durante todo el proceso de pulimento de la piedra bruta, teniendo como referente básico que la OO.•. MM.•. nos coloca frente al compromiso ineludible del cumplimiento de las leyes de nuestra patria y de nuestras responsabilidades públicas y privadas.

El eje vital del papel del masón en la sociedad, contrario a lo que se puede pensar, no viene dado por la intención de transformación con principios reformistas del hecho social, sino que dicha transformación surge de la reformas que podamos hacer a nuestro espíritu, convencidos que el que mejora su individualidad aporta directamente a la transformaciones sociales y puede liderar procesos transformacionistas de toda una sociedad en el ámbito local, nacional y global.

Un M.•., convencido plenamente de la importancia que tiene el hacer realidad los principios de hombres libres y de buenas costumbres, así como los valores de igualdad, libertad y fraternidad, es un hombre sensible a los movimientos necesarios de la sociedad y contribuyente al desarrollo de las sociedades, teniendo claro el papel del equilibrio entre el planteamiento individual y el compromiso social. Es entonces, cuando el papel social del M.•., esta mediado por el respeto al otro, por el diálogo, la libertad de opinión y la proyección e influencia en la sociedad de todos los valores que como M.•. haya aprendido.

A pesar, de ser la masonería la institución de mayor proyección en la historia de la humanidad, eso no la convierte en estática, al contrario, demuestra su dinamismo social al ir adaptándose a los diferentes acontecimientos en la historia de la humanidad, por lo que hoy está llamada a ser presencia viva en las transformaciones y progresos sociales como lo ha hecho en momentos pasados de la historia.

Es nuestro compromiso como M.•., aportar a la sociedad, como testimonio de vida: disciplina, unión y honradez. No podemos olvidar que “por lo que respecta a nuestra augusta institución, no cabe la menor duda, que es una verdadera sociedad, constituida por hombres libres e independientes, respetuosos de sus compromisos, y dispuestos siempre a cumplir con sus deberes y cuya divisa ha sido practicar la moral, la tolerancia y la fraternidad, a pesar del sectarismo y oscurantismo déspotas y tiranos que son el anatema de las masas populares, la sociedad masónica sigue adelante en sus propósitos y en sus conquistas de emancipación individual y colectiva.
[1]

Uno de los grandes aportes de la O.•. M.•. a la sociedad es la vivencia del valor de la tolerancia, entendida como el respeto a las individualidades, siempre y cuando no vulneren los derechos de los individuos y de los colectivos humanos e impongan esclavitudes; acompañada de la vivencia de la justicia,, la equidad y la razón.Como masones estamos llamados a generar en la sociedad una actitud en la que los hombres y las mujeres “desconozcan el odio, olviden los rencores, eliminen a la envidia y destruyan en forma radical, al egoísmo insano”
[2].

No podemos desconocer que al inicio del siglo XXI, la sociedad espera recibir de la O.•. M.•. lo que nosotros promulgamos en nuestros templos y tenidas: libertad, a un mundo esclavo; igualdad, a un mundo injusto y fraternidad, a un mundo en guerras continuas.

Es importante, tener presente que la masonería no actúa sino es a través de todos los Hnos.•. Hnas.•. que la constituimos, somos los M.•., los que hacemos presente en los grupos sociales en que nos desempeñamos cotidianamente los postulados recibidos al interior de nuestras L.•., razón por la cual, el aporte del iniciado solo se hará presente en la medida que nos dejemos permear por los principios de la O.•. M.•. y los consideremos válidos para todas las sociedades en que estamos presentes.

Para ninguno de nosotros es desconocidos que la sociedad actual experimenta una gran crisis de valores, manifestada en la soledad del hombre en su contexto y la indiferencia ante los problemas de los demás. Esta crisis de valores es signo visible de la ausencia de un modelo tolerante y flexible que posibilite la transformación social que necesita la sociedad actual y sea de un alto nivel de aceptación por sus principios de validez universal. La O.•. M.•. tiene todas las condiciones para aportarle a la sociedad actual su verdades esencia de vida común, en contra de la soledad actual; el respeto al otro y las actitudes de solidaridad son fundamentales como aportes de la O.•. M.•. a la indiferencia frente a las necesidades y sufrimientos de los demás.

Ser M.•., en la sociedad actual es mucho más que el uso del mandil, del mallete o la espada; acudir a las Ten.•. y Tall.•., participar en tenidas o asambleas de G.•. O.•.; estar en Or.•., Oc.•., N.•. o S.•., saber las palabras, toques, baterías y marchas del grado. Ser masón en la sociedad actual implica una actitud humana y humanística al respeto, la autenticidad, la responsabilidad, el amor a los quehaceres y la expresión de las capacidades intrínsecas de cada masón. Ser masón, en últimas, no es más que la construcción de una sociedad mejor, es de ahí que existen fuera de nuestros templos auténticos M sin mandiles.
[1] Trabajo de M. R. L.Generalísimo José María Morelos y Pavón no. 19O\ de Salvatierra, EN , Gto. http://www.culturalhuatzindeo.org/index.php?option=com_content&task=view&id=16&Itemid=1
[2] Ibid.

LA BÓVEDA CELESTE

Se denomina bóveda celeste a todo aquello que podemos ver desde la tierra. Este término se usa en la biblia para definir el cielo: el mundo...