miércoles, 20 de febrero de 2008

NUESTRA NATURALEZA MASÓNICA


Cada vez que me pregunto cual es la naturaleza intrínseca del M.•. la primera respuesta que se me viene a la mente es la de ser un hombre libre y de buenas costumbres, que está en proceso de pulimento de su piedra bruta; esta primera respuesta es fruto del conocimiento que se tiene de la O.•. M.•.como profano, como también de los diálogos previos de todo iniciado como A.•. M.•. y de la cotidianidad en cualquier Log.•. en relación a esta frase tan cotidiana es necesario preguntarse: ¿Qué hay atrás de estás afirmaciones tan cotidianas? ¿Ellas le dan sentido óntico y existencial a la naturaleza masónica? ¿Hay algo más identifique el ser masón? A estás preguntas intento dar respuesta a continuación.

Ser masón implica formar parte de la O.•. M.•., entendida como una fraternidad, es vivenciar que estar en una Log.•. es estar con los HH.•., indistintamente de las condiciones de raza, credo, estrato social y filiación política; sencillamente se es H.•., esta fraternidad es microcósmica, reflejo de lo que debe ser la vida de todos los hombres y mujeres del mundo, pues la naturaleza masónica no se limita a los HH.•. de la Log.•. y mucho menos a vivir la fraternidad con los HH.•. que comparten nuestras Ten.•., pues, si esto hiciéramos, se limitaría la naturaleza masónica de fraternidad universal, razón por la cual, es fundamental apuntalar a la construcción de la fraternidad universal, comenzando en ser propiciadores de unión en nuestras familias, lugares de trabajos y contextos sociales en los que se encuentra el M.•. Podemos entonces decir que el ser masón implica propiciar la fraternidad, a través de la unidad; aquel H.•. iniciado en un momento de su vida, que actúe en contra de este principio, esta perdiendo su onticidad masónica, auque asiste puntualmente a todas las Ten.•.

Se afirma categóricamente que la naturaleza masónica es esencialmente filantrópica, ser masón implica ser un filántropo; filantropía que debe manifestarse en actitudes caritativas, con acciones concretas, dando respuestas a las necesidades de los hombres que le son próximos, priorizando su expresión caritativa por aquellos HH.•., hombres y mujeres que necesitan ayuda apremiante, para llevar su vida en las mínimas condiciones de dignidad; “guardando siempre el absoluto secreto de sus actos de fraternidad y cooperación
[1]
Otra premisa frecuente, en la caracterización del M.•. es la que afirma que es un iniciado, pero, ¿cuales son las connotaciones de tan grande afirmación?
El iniciado es el H.•. que está en un desarrollo progresivo, dicho desarrollo se inicia en la interioridad del H.•. y se proyecta fuera, es por eso que el iniciado M.•. está constantemente en un proceso de crecimiento espiritual que le permite ir transformando su cosmovisión, su antropovisión y egovisión; esto ocurre solamente en los HH.•. que perciben las fuerzas espirituales ocultas en los rituales de iniciación, es esta percepción la que le permite al A.•. M.•. ver la luz de su iniciación como punto de inicio para ir construyendo su real proceso iniciático, podemos entonces afirmar que no todos los HH.•. que han pasado por el rito de la Iniciación Masónica son iniciados, pues el ritual no es mágico, sino punta de flecha para ser un hombre nuevo, para volver a nacer, para elevar su condición espiritual a un nivel más alto de todos aquellos hombres y mujeres que no se han iniciado.

“En la iniciación hay definiciones que marcan la forma de ser del masón. El ritual del Aprendiz dice: “Las condiciones que exigimos para ser admitido entre nosotros son una sinceridad a toda prueba y una perseverancia absoluta en los propósitos.”.
Sinceridad a toda prueba, perseverancia absoluta, cualidades exigidas para ingresar y tanto más para permanecer.
Un masón que miente, aunque esté iniciado, ascendido y exaltado, no es masón.
Un masón que no persevera en sus propósitos, es decir que se rinde, aunque esté iniciado, ascendido y exaltado, no es masón.
[2]

Como M.•. también buscamos la felicidad, tanto individual como colectiva y para llegar a ella es necesario ejercer nuestros conocimientos morales, filosóficos y espirituales, superando el sensualismo y el hedonismo; ello implica una lucha continua con uno mismo y por uno mismo para llegar al nivel de la autoaceptación con la cooperación de los HH.•.; es este el masón que se comprende como hombre imperfecto, el que ve la necesidad de pulir su piedra bruta porque es consciente que aunque imperfecto es perfectible
[3] y descubre que puede perfeccionar el contexto social en que se desenvuelve, afectando con su autoconstrucción interior a las personas que le son próximas.

Ser M.•. no es un símil de título nobiliario y mucho menos un adjetivo calificativo, ser masón es un estilo de vida que nos orienta desde los principios de nuestra augusta O.•. M.•., pues hombres libres y de buenas costumbres los encontramos por doquier, pero con la diferencia que no son rectorados por los principios de nuestra O.•. M.•.

Es muy importante resaltar que: “El Masón es un guerrero espiritual, un gladiador moral. Su principal meta es ayudar a la humanidad, comenzando primero por la conquista de sí mismo, no podemos conducir a otros si no podemos conducirnos nosotros mismos
[4] De esta concepción de lo que es ser M.•., podemos afirmar que un M.•. está constantemente combatiendo la ignorancia personal y colectiva a partir del cumplimiento de las leyes democráticas de la nación, la vivencia de la honradez, la práctica de la justicia, el amor al prójimo y el trabajo continuo por la felicidad de todos los hombres.

En el proceso de construcción de la propia naturaleza masónica, es necesario no perder de punto de vista la punta de flecha que es nuestra iniciación, en ella encontramos elementos valiosísimos para comprender nuestra naturaleza masónica; en primera instancia, los cuestionamientos del testamento filosófico, a saber: ¿Qué deber tiene el hombre para con Dios? ¿Qué deber tiene el hombre para con sus semejantes? ¿Qué deber tiene el hombre para con sí mismo? Un segundo elemento a resaltar, es cuando el V.•. M.•., en el momento que la espada nos oprime el pecho nos dice: “Esa espada que os oprime el pecho, es el símbolo de los remordimientos que habréis de tener, si por casualidad llegáis a ser traidor a la Fraternidad en la que habéis sido admitido, y nada veis como símbolo de la ceguera en la que se encuentra el hombre ordinario dominado por sus pasiones y sumergido en la ignorancia y la superstición”
[5] En tercer instancia, cuando juramos: “Juro observar concienzudamente los principios de la O.•. M.•., trabajar para la prosperidad de mi Resp.•. Log.•., seguir sus trabajos regularmente, amar a mis HH.•. y ayudarles con mis consejos y mis actos. Juro solemnemente todo esto sin equívocos ni reservas mentales de ningún tipo, bajo pena, si faltare a ello, de que se me corte el cuello, se me arranque la lengua desde la raíz y sea enterrada en la arena del mar, a fin de que el flujo y el reflujo me lleven a un eterno olvido, y ser juzgado como un individuo desprovisto de toda moral e indigno de pertenecer a la Masonería. Que el G.•.A.•.D.•.U.•. me asista y me preserve de tal infortunio”[6].

Desde estos tres aspectos de nuestra iniciación masónica podemos determinar que la naturaleza de todo ser M.•. se fundamenta en la construcción día a día del compromiso con el G.•.A.•.D.•.U.•., los aportes al desarrollo social, la autoconstrucción masónica, la búsqueda de la luz como superación de la ceguera, a partir del dominio de las pasiones, de la ignorancia y de la superstición. Es importante determinar que en nuestro juramento masónico encontramos elementos trascendentales de nuestra naturaleza masónica como son: la vivencia de los principios de la O.•. M.•., el trabajo por la prosperidad de la Log.•. el amor a lo HH.•., y la solidaridad de palabras y de hechos con los HH.•.

Quero por último, traer a colación la siguiente frase de nuestro Q.•. H.•. Salvador Allende, que aporta una visión de lo que no puede estar presente en nuestra naturaleza masónica: "Me niego a pensar que los seres humanos estén condenados a explotarse mutuamente, a vivir obsesionados por la acumulación a costa de la miseria de otros, a ser egoístas."

[1] Cfr.: Preguntas Frecuentes sobre Masonería. ¿Qué es ser Masón ? en: http://groups.msn.com/masones/queessermason.msnw
[2] Cfr.: El Carácter de un Masón en: http://www.ohiggins392.com.ar/planchas/1_El_caracter_de_un.htm
[3] Cfr.: MORENO, Alejandro Lira. ¿Por qué somos masones? en: http://nicolasbravono1.blogspot.com/2007/12/por-qu-somos-masones.html C.: M.:
[4] PEREZ VALVERDE, Roger. Por qué soy masón. En: http://archivo.elnuevodiario.com.ni/2001/julio/21-julio-2001/variedades/variedades2.html
[5] RITO DE LA INICIACION DEL R.•. E.•. A.•. y A.•.
[6] Ibid.

LA BÓVEDA CELESTE

Se denomina bóveda celeste a todo aquello que podemos ver desde la tierra. Este término se usa en la biblia para definir el cielo: el mundo...