miércoles, 9 de julio de 2008

CONCEPCIÓN INICIÁTICA EN EL GRADO DE APRENDIZ. Francisco Bueno


“¡Oh, alma ciega! Ármate con la antorcha de los Misterios y en la noche terrestre descubrirás tu Doble luminoso, tu Alma celestial . Sigue a ese guía divino, y que él sea tu Genio. Pues él tiene la clave de tus existencias pasadas y futuras .
Llamado a los Iniciados (según el Libro de los Muertos)”.


PRIMERA PARTE.
PRESENTACION:
En el inicio del análisis necesario frente al tema propuesto, y su vinculación con el Primer Grado simbólico en la Francmasonería. Se hace evidente ofrecer una orientación epistemológica y filosófica del trabajo en cuestión.
La orientación de los elementos que estructuran el análisis del tema, en esta primera parte, se ha centrado fundamentalmente en el planteamiento de lo que se desea conocer. Para ello, es preciso formular los elementos que componen y configuran el marco teórico y conceptual del análisis, y en este reconocemos:
I.- El Catecismo y Manuales del Grado de Aprendiz, en el que la pregunta esencial que orienta todo trabajo iniciático., se expresa en la formulación: ¿De dónde venimos?
2.- El método o camino necesario para buscar y encontrar el sentido de la pregunta y su vinculación con el tema central de este trabajo. (Método fenomenológico de Edmund Husserl).
3.- El sentido de la pregunta, sólo es posible encontrarlo en la respuesta a la pregunta por el origen del Ser y su sentido filosófico e iniciático primordial para la Francmasonería.
Sobre la base de los antecedentes planteados anteriormente, se establece entre los elementos I, 2 y 3 un circulo hermenéutico de interpretación fenomenológica y que pretende aproximamos, por medio de esta estructura, a un conocimiento valioso que nos permita esclarecer la duda.
La formulación de este esquema y su orientación epistemológica determinan el marco teórico y conceptual del análisis.
La preeminencia de una interpretación necesariamente fenomenológica surge, del hecho de considerar como prioritario el momento de la “Epojé” (reducción). , en el que nos desvinculamos del juicio, de todo sistema objetivo del conocimiento, fundado en el “dogmatismo determinista o en el materialismo relativista”.
La reducción de los elementos, que participan de este encuentro es necesaria, si deseamos obtener una respuesta que perdure y que encuentre coherencia interdependiente entre los elementos que configuran el círculo hermenéutico.
Para iniciar nuestro análisis es preciso , advertir la importancia vital que posee , para el esclarecimiento del tema, el hecho apodícticamente evidente , de que la pregunta debe ser” construida”, “hecha “ y “vuelta a hacer” por quien la formula ( Ritual del Primer Grado). La pregunta, ¿De dónde venimos? , No es sino la pregunta por” el origen del Ser y su sentido filosófico e iniciático primordial para la Francmasonería”.
Pero, si necesitamos saber el sentido de algo es necesario y más urgente aún saber “que es” ese “algo “ para luego preguntarnos sobre “el”, sobre su sentido, sobre el devenir de su existencialidad.
En la Pág. N° 13 de su gran obra, “El Ser y el Tiempo”, Martin Heidegger nos señala el fundamento de su argumento central…
“El “ser” es el más comprensible de los conceptos. En todo conocer, enunciar, conducirse relativamente a sí mismo, se hace uso del término “ser”, y el término es comprensible “sin más” . Todo el mundo comprende esto : “el cielo es azul” ; “ yo soy una persona de buen humor” , etc. . Pero esta comprensibilidad “ de término medio” no hace más que mostrar la incomprensibilidad. Hace patente que en todo conducirse y ser relativamente a un ente en cuanto ente hay ” a priori “ un enigma. El hecho de que vivamos en cada caso ya en cierta comprensión del ser, y que al par el sentido del ser sea embozado en la oscuridad, prueba la fundamental necesidad de reiterar la pregunta que interroga por el sentido del término”.
Por otra parte, sabemos que esta pregunta caída en el olvido, quizás porque no se le comprende, denota un atributo que nos muestra alguna orientación filosófica (dirección del movimiento dialéctico del espíritu). Podemos suponer que la expresa pregunta tiene una relación esencial con un tiempo anterior, un tiempo pasado o un tiempo “anticipado”, ya vivido, pero que aun perdura y existe, si reconocemos la vinculación necesaria y temporal entre pasado, presente y futuro, es decir, un tiempo que “es” esencialmente “unidad” y solo aparentemente multiplicidad” (estudia del N° 3 en el Primer Grado y su vinculación con la esfera ontológico-temporal del ser, horizonte temporal de la pregunta que interroga por el ser).
Ahora bien, todo análisis fenomenológico del sentido de alguna cosa, idea u objeto, debe llevarnos primero a formular la pregunta fundamental de toda filosofía o pensar filosófico (en nuestro Catecismo y Ritual de Primer Grado, la pregunta fundamental del Aprendiz), cuyo ente en estudio es aquí:
“LA EXISTENCIALIDAD DEL APRENDIZ MASÓN EN TANTO CONCEPCIÓN INICIÁTICA DE SU GRADO”.
En efecto, el análisis propuesto queda reducido de esta forma, a lo planteado en términos del “sentido de la pregunta del Primer Grado”, y ya sabemos que solo podemos acceder a dicho conocimiento si “volvemos o retornamos” a la esfera metafísica de la respuesta a la mentada pregunta ¿De dónde venimos?
De esta forma, es posible plantear claramente que “este sentido”, sólo adquiere corporeidad y manifestación en el análisis existencial de la temporalidad del ser, en tanto Tentativa de una Concepción Iniciática en el Grado de Aprendiz, ya que únicamente es posible encontrar respuestas ciertas si logramos “construir” y “de-construir” la pregunta fundamental de nuestro grado, para en dicho “movimiento de desocultamiento”, encontrar la aproximación al sentido de aquello que buscamos.
De igual modo, debemos advertir en este punto, que la construcción masónica del sentido iniciático de la pregunta, “ES INTRANSFERIBLE”, puesto que es “vivencia inmediata con el mundo y la realidad” y la posibilidad de penetrar en un nuevo conocimiento, por la vía del presente análisis, sólo es posible en la esfera del “ devenir” (realización y ejecución), es decir, el concepto o la idea de Concepción Iniciática sólo puede ser abordada, según la orientación de este trabajo, en tanto “desenvolvimiento del ente fundamental”, es decir, “AUTOCONOCIMIENTO DEL SER INICIÁTICO DEL APRENDIZ”.
Así, el concepto de Concepción Iniciática, alcanza una significación masónica en tanto autoactualización y autorrealización de una autoimagen masónica, como expresión individual de un “acontecimiento” irrepetible y mistérico que tiene su origen en el ser del hombre-iniciado, punto de partida esencial hacia el cual retorna permanentemente la conciencia iniciática del Aprendiz Masón en la autoformulación de la pregunta más esencial de su existencialidad masónica.
TENTATIVA DE UNA CONCEPCIÓN INICIÁTICA EN EL GRADO DE APRENDIZ:
Considerando las ideas expuestas en el “Libro del Aprendiz” de Oswald Wirth, desde la página N° 153 a la N° 160, en relación a los DEBERES del Aprendiz Masón tales como:
- Callar ante los Profanos.
- Buscar la verdad.
-Querer la Justicia.
- Amar a sus Hermanos.
- Someterse a la Ley.
Sobre cuya base debernos siempre practicar:
- El secreto y la discreción masónica. La Tolerancia.
- La Investigación de la Verdad.
- La realización y la práctica de las virtudes.
- La Fraternidad entre los Hermanos,
- Obrar en todo momento y lugar conforme a las buenas Costumbres y someterse a la Ley.
Con todo, es posible tal vez , formular una tentativa de concepción iniciática en el grado de Aprendiz Masón, que integre por una parte un marco teórico y conceptual de análisis personal, cuyos principales conceptos o temáticas propuestas para el estudio y la investigación filosófica y simbólica están contenidos en la estructura hermenéutica de este trabajo.
De esta forma, la tentativa de una concepción iniciática del Aprendiz Masón, podría construirse circularmente, partiendo desde el N° 1 y recorriendo todo el circulo hasta retornar nuevamente al punto inicial de su trabajo iniciático, punto desde el cual el Aprendiz puede, infinitamente, volver a construir la dimensión iniciática de su propio perfil masónico.
Dicha estructura Circular posee 3 elementos que lo componen, cuya formulación se expresa como sigue:
1.- LA FORMULACIÓN DE LA PREGUNTA ¿DE DÓNDE VENIMOS?
Cuya dimensión filosófica y esotérica alcanza una perspectiva vivencial y existencial a través del estudio detenido y reflexivo del CATECISMO DEL PRIMER GRADO, en cuyo contexto adquiere la expresa pregunta, la orientación esencial e individual del trabajo iniciático, y cuyo objetivo primordial es “el conocimiento de si mismo “. (Estudio del N° 1. UNIDAD).
2.- EL MÉTODO PARA CONSTRUIR LA RESPUESTA.
Es decir, el camino necesario para buscar y encontrar el sentido de la pregunta del Primer Grado ,método que determina al mismo tiempo el horizonte temporal y conceptual, además de establecer el grado de internalización y comprensión clara y profunda de lo que significa “ser” Aprendiz Masón, en su dimensión” Operativa y Especulativa “. (Estudio del N° 2. DUALIDAD).
3.- EL SENTIDO DE LA RESPUESTA.
El sentido de la pregunta, solo es posible encontrarlo, en la respuesta a la pregunta que interroga por el origen del ser y su sentido iniciático primordial para la Francmasonería, cuyo status filosófico y epistemológico, posibilitan la internalización de los valores que sustenta la Francmasonería, en especial la Fraternidad. (Estudio del N° 3. MANIFESTACION)
De esta forma, la posibilidad de formular una concepción iniciática en el grado del Aprendiz Masón presupone una actividad iniciática y un movimiento y dirección de nuestro ser, de tal naturaleza, que los puntos 1, 2 y 3 deben convertirse esotéricamente en una misma UNIDAD y en una misma ENERGÍA CONCIENTE, a través de cuyo devenir y desenvolvimiento se posibilitaría un íntimo y personal CONOCIMIENTO INTUITIVO y un contacto y un encuentro más genuino con las formas simbólicas y significativas del mundo masónico. El horizonte temporal y el alcance existencial de esta tarea, quedarán autodeterminados por la tentativa de una Concepción Iniciática, expuesta en este trabajo.
CERRANDO EL CÍRCULO
En esta parte, se expondrán las conclusiones del análisis efectuado durante esta primera aproximación al tema” CONCEPCIÓN INICIATICA EN EL GRADO DE APRENDIZ”, antes bien, será necesario precisar el sentido y el alcance de ellas.
Las conclusiones que a continuación se formulan, pretenden entregar una síntesis de los elementos que configuran esta primera parte, cuya temática en modo alguno puede aquí ser cabalmente esclarecida.
La estructura filosófica y conceptual del presente trabajo sólo se detiene ( quizás sea su principal aporte) en el SENTIDO DE LA PREGUNTA QUE INTERROGA POR EL SER , el ente fundamental desde cuyo centro nace toda expresión humana , social y espiritual del hombre en tanto Cultura.
Por tanto, el análisis expuesto, ha tenido como objetivo establecer claramente, la preeminencia trascendente de un MÉTODO CIRCULAR, para acceder a un conocimiento de naturaleza intuitiva, no el único método ni el único conocimiento posible, pues siempre habrá de ser una condición de status existencial, el MODO Y LA MANERA DE HACERSE LA PREGUNTA MAS ELEMENTAL, PROFUNDA Y URGENTE DE NUESTRA EXISTENCIA.
Sobre esta base, se plantean las siguientes conclusiones de esta primera parte:
1.- El trabajo iniciático del Primer Grado, se orienta hacia “el conocimiento de si mismo”, premisa fundamental del estudio y la investigación masónica permanente del Aprendiz Masón, todo lo cual le permite conocer el significado profundo de su condición de tal, al mismo tiempo que le hace posible internalizar los valores filosóficos y éticos que sustenta la Francmasonería.
2.- El entorno Social y Cultural, condiciona en diversos grados y circunstancias, la interpretación de la realidad que cada uno de nosotros realiza. Esta, la interpretación del mundo y sus múltiples realidades, habrá de ser siempre parcial.
3.- La disciplina intelectual y el esfuerzo mental de cada Aprendiz, podría estructurarse básicamente sobre la base del estudio paciente y reflexivo de nuestros Manuales y Catecismo, así, como de la Historia del Universo Masónico e Iniciático.
4.- La Docencia del Primer Grado, primer peldaño de la vía iniciática del Rito Escocés Antiguo y Aceptado que posee 33 grados, es de naturaleza PERSONAL y estará, por más que tratemos de establecer un “perfil o lineamiento ideal” en torno a esta estructura, determinada por la “realidad interna” de cada Aprendiz, es decir, la orientación singular de su propio trabajo iniciático , estará siempre determinada por una dirección interna del ser reflexiva y consiente de cada espíritu, por ello , hacia estos elementos masónicos y no hacia otros debiera orientarse todo fundamento docente en el Primer Grado, no existiendo a mi juicio otro propósito que le anime, siendo enormemente riesgoso para el hermano Aprendiz y para su Logia iniciar sus primeros pasos en la vida masónica, sin esta exclusiva orientación en la docencia masónica.
5.- El punto anterior, se fundamenta además, en el carácter esotérico, diametralmente opuesto al mundo profano, de nuestra Institución, esto es , la realización de una obra interna en cada iniciado, puesto que para la Francmasonería las frases: “PEDID Y SE OS DARA “ ( la Luz), “BUSCAD Y ENCONTRAREIS “ (la Verdad),” GOLPEAD Y SE OS ABRIRAN “ (las Puertas del Templo) , poseen una dimensión esencialmente iniciática, es decir, toda realización, todo descubrimiento, estudie, modo, investigación, viaje, sendero, vía, camino o canal de autorrealización exclusivamente masónico que posibilite el acceso a un “ conocimiento iniciático’, que incremente, enriquezca y revitalice nuestro propio perfeccionamiento, gradual y concéntrico, habrá de hacer suyo primero, el espíritu, la fuerza y la energía necesaria de la profunda significación esotérica de la Palabra Sagrada del primer Grado: “EN ÉL, LA FUERZA “.
6.- Nuestro trabajo iniciático, es el perfeccionamiento integral de nuestra espiritualidad, único elemento que la Francmasonería Universal reconoce como la actividad Real por excelencia, cuyos frutos y logros habrán de convertirse en la medida y proporción de nuestro esfuerzo y sacrificio interno, en el único valor filosófico existente y el único sentido humano de nuestra conciencia operativa, camino que habremos de recorrer desde un plano individual y personal hacia una LUZ que nos reclama cada día, con mayor fuerza y vigor, un sentido universal y cósmico , hacia donde orientará por siempre su destino nuestra sublime y eterna Francmasonería.
7.- El análisis presente determina, que sólo es posible formular y desarrollar una orientación SIEMPRE EXTERNA hacia una CONCEPCIÓN INICIÁTICA EN EL GRADO DE APRENDIZ, modelo que no es posible encontrar ni formular en términos categóricos y determinantes. Esta concepción y conceptualización (la idealidad de un modelo espiritual que nos oriente), sólo debiera poseer conceptos generales, que motiven a cada Aprendiz a aproximarse y en lo posible POSESIONARSE DEL VERDADERO SENTIDO OPERATIVO Y ESPECULATIVO DEL PRIMER GRADO SIMBOLICO, sin olvidar que el motor del aprendizaje iniciático, se encuentra solamente en el INTERIOR DE SU SER DE APRENDIZ, y no fuera de él.
8. El análisis efectuado permite formular, sobre la base de la teoría del método fenomenológico de Edmund Husserl (1859-1938), un círculo hermenéutico (estructura teorética que debemos a Martin Heidegger 1889-1974). , que no es sino, la estructura filosófica de un trabajo iniciático preliminar, valioso y recomendable para cualquier hermano Aprendiz que desea profundizar en su Grado.

SEGUNDA PARTE.
LA INVESTIGACIÓN MASÓNICA COMO UN MÉTODO PARA EL PERFECCIONAMIENTO.
Antes de pretender responder algunas de las interrogantes en torno a esta segunda aproximación al tema medular de esta plancha, es necesario, hacer algunos alcances y consideraciones que pudieran ser útiles y pertinentes respecto del sentido de los conceptos que configuran el enunciado de esta segunda tentativa de aproximación al tema.
En primer lugar, la referida “investigación masónica de primer grado” pudiera quedar reducida solamente a un medio, valioso por cierto, pero sólo a un medio para obtener o alcanzar un fin, cual es el referido “perfeccionamiento”.
En segundo lugar, pareciera ser que el concepto o la idea de un “perfeccionamiento”, según se expresa en el mismo enunciado, sería la idea fundamental hacia la que estaría orientada cualquier investigación eminentemente masónica, es decir, cualquier obra, tarea o trabajo, entendido como la puesta en marcha, el desarrollo o la ejecución de una investigación masónica e iniciática.
Si así fuera, habría que convenir con mucha claridad, en que no es esa la idea que se ha tenido en mente al desarrollar esta segunda parte , pues nada dista más a mi juicio de la idea de llegar a considerar la posibilidad de que todo el trabajo de investigación del Primer Grado, se reduzca o se oriente tan sencillamente a la idea de que la única ” razón, causa, impulso u objetivo primordial” en la búsqueda de respuestas y en el planteamiento de interrogantes en el marco de una investigación tan particular como la masónica, sea esencialmente, el objetivo de ” alcanzar un perfeccionamiento como un fin”.
Por último, si así fuera, ello sólo respondería a una errónea fundamentación de la orientación docente (intelectual y enciclopedista, pero no masónica) única razón que explicaría el hecho erróneo de que se otorgue, a esta investigación, un carácter ” cientificista de clara tendencia cognitiva”. Es decir, podría ocurrir que el único objeto o que el único alcance o connotación del concepto de ” Investigación Masónica” sólo quedara reducida a perspectivas estrictamente “academicistas, no evolutivas o a un mero autoritarismo epistemológico o filosófico”. ( el conocimiento, la razón y el intelecto como la única esfera espiritual o humana posible, en el movimiento de des-ocultamiento gradual del ser, descartando la experiencia iniciática y simbólica del iniciado ).
Si esta fuera la orientación consiente y docente de una “Investigación Masónica en el Primer Grado”, habría que plantearse necesaria y urgentemente interrogantes más profundas que nos llevasen a reformular y a replantear nuestro trabajo personal, en el plano “operativo y especulativo”.
ANÁLISIS:
Hechos estos alcances, estaríamos en condiciones de abordar esta segunda parte del tema, con una carga de prejuicios menor a la inicial y dados estos pasos preliminares, nos quedaría tan solo recordar el tema central, que guía y orienta el trabajo del Primer Grado, según la Gran Logia de Chile, dicho tema se enuncia como:
“El conocimiento de si mismo y el perfeccionamiento Masónico”.
Así mismo, los objetivos específicos de este mismo programa, orientan los logros esenciales del Grado hacia los siguientes objetos de estudio o en torno a tres conceptos o ideas fundamentales (estudio del N° 3 en el Primer Grado), a saber
1.- El conocimiento de si mismo mediante la introspección. (Estudio del N° 1. UNIDAD).
2.- Comprensión clara y profunda de lo que significa ser Aprendiz Masón. (Estudio del N°2. DUALIDAD).
3.- Internalización de los valores que sustenta la Institución, en especial convertir en sello personal la Fraternidad. (Estudio del N° 3. MANIFESTACIÓN).
Sobre la base de este esquema, que reduce el campo y el contexto de nuestros estudios a tres ideas básicas, hacia las que deben orientarse nuestros esfuerzos, es posible formular algunas ideas, que en modo alguno pretenden esclarecer cabal o totalmente el sentido filosófico del tema propuesto.
Oswald Wirth, señala en la página N° 156 de “El libro del Aprendiz”, en torno a la idea de la investigación de la verdad, como uno de los deberes del Aprendiz Masón:
“La Francmasonería se distingue de las iglesias, en que no pretende absolutamente estar en posesión de la Verdad. Las enseñanzas masónicas no envuelven dogmas ni credos de ninguna especie. Cada masón está llamado a construir por si mismo el edificio de sus propias convicciones. Con este propósito se ha iniciado en la práctica del Arte del Pensamiento. Este Arte se ejecuta en materiales que es preciso desbastar. En otros términos se trata de eliminar los errores que desfiguran la Verdad. La Verdad esta en todas partes, pero oculta. Ella pide ser extraída de todo lo que parece falso o supersticioso. La superstición no es sino, la petrificación, la envoltura o el cadáver de una noción verdadera que no se ha sabido alcanzar ni expresar correctamente. No rechacemos, pues, nada “a priori “. Toda prevención, todo prejuicio, se opone a nuestra imparcialidad de juicio. El verdadero amigo de la verdad no sabría ser un espíritu limitado, sistemáticamente encerrado en el estrecho círculo de su horizonte mental. Debe ser una inteligencia ampliamente abierta a todas las ideas susceptibles de provocar una modificación en las convicciones presentes. El que tiene sus ideas estancadas y trata de conservarlas no es un hombre de Luz y de progreso: es un pontífice que cree que sabe y que tiene fe en su infalibilidad. Si la iniciación no logra desengañarlo es porque cierra los ojos y tiende a permanecer Profano.”
La idea citada, está vinculada con los objetivos específicos del Primer Grado, expuestos con anterioridad, de forma tal que la idea de desarrollar, ejecutar y llevar a cabo una personal búsqueda e investigación de aquellas verdades fundamentales para nuestra formación masónica, como un medio para provocar o alcanzar un perfeccionamiento gradual , requiere necesariamente de estas tres ideas u objetivos enunciados, de manera de llevarlos a la práctica e internalizarlos gradualmente hasta ejecutar la tarea propuesta en sus contenidos y proyecciones. (El conocimiento de si mismo, la preeminencia vital del ser del Aprendiz Masón y, asumir por último como propios los principios y valores que sustenta la A:.O:.).
Por ello, es tan necesario y vital orientar correctamente nuestra propia búsqueda, comprendiendo al mismo tiempo cuan importante se ira tornando con el tiempo, el hecho de asimilar los elementos filosóficos y morales que el estudio del Primer Grado nos permute abordar, puesto que los cimientos de nuestra formación masónica comienzan a ser esculpidos y modelados, cuando se inician los verdaderos y profundos descubrimientos personales y se toma contacto íntimo y personal con aquellos misterios que la Orden nos ofrece desde el momento en que nos iniciamos.
Sin lugar a dudas, que la tarea es compleja, lenta y a ratos muy dificultosa, pero de igual modo y a medida que se lleva a cabo este des-ocultamiento de nuestra interioridad, logramos percibir cuan inmensa y basta es la tarea que nos espera en el futuro.
De este modo, cada Aprendiz se ocupa y se ensimisma en una hermosa e irrepetible tarea, de convertir en propio e intimo, un método, una forma o un camino que le permita investigar, reflexionar, preguntar, observar, responder, descubrir y pensar.
Cada Aprendiz construirá por sí mismo un método que le permita acceder a nuevas esferas del conocimiento y la verdad, a nuevas formas para asumir o internalizar el sustrato valórico que la Orden le ofrece, nuevas formas para practicar las virtudes, así como también nuevos y más rigurosos métodos para pulir la piedra de su espíritu, los infinitos elementos pesados y groseros que nos dificultan a menudo el traspasar los umbrales y las dimensiones de la vida diaria, superando las verdaderas pruebas de nuestra existencia, del mismo modo en que superamos las Pruebas Simbólicas de la Ceremonia de Iniciación.
Ciertamente que esta tarea, la de investigarnos a nosotros mismos, la tarea de reconocer ontológicamente que el ente fundamental hacia el cual se dirige nuestra mirada y nuestra primordial atención, es definitiva e indiscutiblemente, el reconocimiento iniciático de nuestro propio ser, como objeto y vehículo de nuestra investigación masónica.
El Catecismo del Grado, representa en este sentido, un universo de posibilidades, un universo de preguntas y respuestas perfectamente “ encadenadas”, interrogantes que nos obligan a meditar, reflexionar e investigar en nuestro interior , para encontrar allí la forma y el contenido de nuestros descubrimientos, de aquellas verdades tan vitales e insustituibles para nuestra obra iniciática.
La tarea de buscar y alcanzar aquel estadio actual a través del cual traspasar un nuevo y más amplio horizonte, nos irá otorgando al mismo tiempo un “ salario equivalente” a los esfuerzos y a los logros evidenciados, de tal suerte que la medida de nuestra satisfacción y de nuestro consuelo, estará determinada por el alcance y la profundidad de aquella búsqueda personal.
El perfeccionamiento, que es siempre gradual , surge necesariamente y muy íntimamente cuando se alcanza el goce y el desenvolvimiento de nuestra interioridad, cuando anhelamos, una vez descubierta alguna verdad elemental o esencial, alcanzar nuevas ideas o nuevas formas que cristalicen en nuestro propio ser, cuando asumimos que existe una razón benéfica que nos impulsa a buscar, cuando logramos desvanecer con nuestros esfuerzos otra porción más de aquella ignorancia y aquella oscuridad que nos cegaba y nos negaba parcial o totalmente la posibilidad de iluminar nuestra investigación con las luces y las antorchas simbólicas de la Francmasonería .
El perfeccionamiento por tanto nunca es - o al menos no debiera serlo - un fin en si mismo, sino mas bien un permanente resultado de la obra y de la profundidad del estudio que desarrollamos, estudio que requiere del empleo y la utilización de las herramientas simbólicas que nuestro Grado nos ofrece, construcción y reconstrucción permanente de un justo equilibrio, de una justa medida interna, de un justo valor y peso de aquellos elementos que configuran nuestra propia visión de mundo.
Si poseemos la Fuerza y la Voluntad ( Geburah) para llevar a cabo esta obra, primero en el interior de nuestra propia caverna, en el interior de nuestro propio templo, será entonces mucho más necesario y urgente transmitir y comunicar luego aquellos descubrimientos y aquellas verdades ahora develadas, al mundo y al entorno al que pertenecemos y hacia el que siempre orientaremos toda acción benéfica, producto de aquella interminable investigación masónica realizada.
CERRANDO EL CÍRCULO
De estas ideas se desprende el hecho, de reconocer la diferencia esencial y el carácter distintivo de una investigación eminentemente masónica de una que no lo es, puesto que la naturaleza, los objetivos, los medios, los procedimientos y el alcance humano y social de esta misma, vienen dados por la naturaleza, el carácter y el sentido filosófico, ético, iniciático y simbólico de nuestros Ritos y Alegorías, así como por el sentido de la Docencia , el aprendizaje y las enseñanzas masónicas, todos estos, elementos distintivos de la Francmasonería como un sistema de perfeccionamiento Filosófico y Moral.

TERCERA PARTE.
LA VIVENCIA DE UNA CONDICIÓN INICIÁTICA EN EL GRADO DE APRENDIZ.
TENTATIVA DE CERRAR EL CÍRCULO

En Primer Grado, el concepto de FILOSOFÍA queda circunscrito dentro del ámbito de la ONTOLOGÍA o estudio de los entes, queriendo señalarnos con esto la Francmasonería que el punto de inicio de nuestra investigación masónica, se encuentra dentro de los limites del ente más importante o el ente fundamental , es decir el SER .
Si bien conviene precisar que la Francmasonería no es una escuela filosófica, y no adhiere además a ninguna postura filosófica determinada respecto del hombre, procura en cambio que cada miembro de acuerdo a sus capacidades y motivaciones personales, por medio del libre examen de su conciencia, busque la verdad y alcance un perfeccionamiento individual dentro de los conceptos éticos, morales y valóricos que nuestra Constitución Masónica expone en sus Principios.
Así , el concepto preliminar de filosofía iniciática en primer grado, queda determinado por el estudio del ser del iniciado, desde la perspectiva masónica, y dentro de unos limites que el simbolismo y los rituales del grado precisan con total claridad.
La incógnita primordial del Aprendiz es ¿ DE DÓNDE VENIMOS ?, por tanto, ¿ QUÉ OBJETO OS TRAJO A LA MASONERÍA ? , queriéndose esclarecer con ello el propósito fundamental por el que nos hemos hecho recibir como Aprendiz Masón en una Logia Justa y Perfecta.
Ahora bien, el hecho de querer esclarecer una incógnita o una interrogante supone haber formulado previamente la pregunta fundamental que nos conduce hacia nuestro objeto de estudio o hacia el conocimiento de aquello que buscamos, por tanto, necesariamente debe haber total claridad o al menos una precomprensión del sentido de la pregunta que interroga por el ente fundamental, el ser, de modo que el método de investigación pueda surgir a la luz del contacto con nuestros rituales y símbolos, (únicos medios o canales a través de los cuales es posible acceder a una respuesta significativa y personal de nuestra investigación masónica).
Lo ideal es tener un cierto dominio conceptual y vivencial de estos aspectos, así como la experiencia literaria de mantener un estudio e investigación permanente de obras iniciáticas universales que nos permita dimensionar con mayor claridad el mundo de nuestras particulares inquietudes intelectuales, éticas y filosóficas, de forma tal de adentrarnos cada vez, con mayor profundidad y gradualidad, en los misterios y enseñanzas que oculta la Francmasonería, ideas y conocimientos que no están al acceso de todos los hermanos, puesto que solo bastaría con nuestro ingreso en la institución para asegurarnos un contacto con las verdades esenciales de cada grado, lo cual ante nuestra condición humana seria imposible.
La construcción iniciática lograda a partir de estos descubrimientos preliminares ( incluso mucho antes de ingresar en la Orden), por medio de nuestra investigación y estudio personal, harán la diferencia fundamental entre un hermano que a pesar del tiempo transcurrido no ha logrado penetrar y comprender las enseñanzas de su grado, y un hermano que con poco tiempo y mucha dedicación manifiesta con total evidencia ( si no existe evidencia de logros no se puede hablar de un proceso iniciático) que es posible ascender de condición iniciática Si en verdad logramos el ordenamiento elemental del cual nos habla nuestra ceremonia de iniciación, para dirigir nuestros pasos hacia Oriente, el lugar de donde proviene la Luz, objetivo primordial de la vida iniciática.
Por tanto, es fundamental, no el tener conciencia de lo que se quiere lograr, sino tener conciencia masónica de que lo que se desea lograr es lo mismo que la masonería procura para nosotros, con lo cual queda de manifiesto que si no trabajamos por una compenetración de las enseñanzas y valores masónicos, aún y a pesar de obtener otros logros y alcanzar otros objetivos ( que no son los objetivos de la institución), más temprano que tarde sobrevendrá la confusión necesaria ante la cual siempre habrán dos caminos, la Masonería y mi vida profana o mi vida profana sin la Masonería, por lo que en cualquiera de los dos casos jamás habremos penetrado los misterios y enseñanzas masónicas reservadas sólo para quienes realizan sinceros y denodados esfuerzos iniciáticos.
De esto concluimos en una primera aproximación, que la Vivencia Iniciática en Primer Grado, no es cosa baladí, sino muy por el contrario algo mucho más serio de lo quo alcanzamos a dimensionar realmente, pero que de acuerdo a la HORA Y LA EDAD simbólicas nos permitirá adquirir conciencia sobre aquellos conocimientos y verdades que permanecían ocultos mientras no demos los TRES GOLPES MISTERIOSOS que para nosotros son las tres frases del evangelio: BUSCAD Y ENCONTRAREIS, PEDID Y SE OS DARÁ, TOCAD Y SE OS ABRIRA.
Esta compenetración nos irá haciendo más sensibles y permeables a lo que la masonería desea en verdad como objetivo o propósito humano, de forma tal que al señalarnos en primer grado que nosotros somos el ente en estudio, que somos nosotros mismos la cantera sobre la que debemos aplicar las herramientas que la Orden nos obsequia, que no es sino en nosotros mismos y no fuera de nosotros donde se oculta la fuente original que nos hará libres, que sin el necesario descenso al fondo de la tierra de nuestra conciencia, sin esta claridad de propósitos masónicos y sin la necesaria perseverancia a toda prueba, ningún estudio de la naturaleza que sea habrá de dar los buenos frutos que en verdad se esperan de cada uno de nosotros..
La Vivencia Iniciática en el Grado do Aprendiz procura que asimilemos una nueva manera de mirar la vida, una nueva forma de pensar y comprender la existencia individual de forma tal que puestos por la masonería en el camino y la vía precisa para iniciar nuestro camino a Oriente, podamos ejecutar la marcha del grado, cada paso con los pies en escuadra, queriendo señalársenos con ello que nuestro andar iniciático no debe escapar jamás al triple propósito numérico, fuente inicial de nuestros primeros estudios de filosofía iniciática, una filosofía más profunda y compleja , la que no penetraremos si no hemos sido capaces de transitar con total seguridad y conciencia la filosofía preliminar del grado, y descubrirnos a nosotros mismos por medio de esa vía.
No olvidemos que antes de ingresar al Templo y ser protagonistas de la Ceremonia de Iniciación, debimos ingresar primero en la Cámara de Reflexiones, lugar mortuorio y fúnebre, donde con el contacto con la muerte y los primeros símbolos masónicos tuvimos nuestra primera impresión mistérica, de forma tal que a cada instante la Francmasonería nos señala que para penetrar una nueva esfera o alcanzar una nueva dimensión iniciática, debemos recorrer un camino y descorrer los velos necesarios antes de presenciar el instante que nos aguarda dentro del misterioso ritual de la vida.
De esto deducimos que la Masonería es la vida, porque sus misterios, ritos, alegorías, enseñanzas y símbolos son los MISTERIOS DE LA VIDA, LOS RITOS DE LA NATURALEZA, LAS ALEGORÍAS DEL HOMBRE, LAS ENSEÑANZAS DE LA VERDADERA SABIDURÍA Y LOS SÍMBOLOS DE LA EXISTENCIA ESPIRITUAL DEL UNIVERSO
Pero señalábamos anteriormente , que el Aprendiz debe labrar una nueva forma de vida , lo cual implica una transformación profunda de su personalidad , para hacerla más acorde y armoniosa con los fines y propósitos de la Masonería. Pero este noble y duro oficio, exige ganar para cada hermano una nueva condición de dominio sobre aquellos elementos de su ser que permanecían en desorden, ya que su conciencia no se encuentra aún penetrada por los misterios y enseñanzas masónicas que solo un genuino y verdadero proceso de iniciación puede transmitir y comunicar a un reducido grupo de iniciados.
Para alcanzar esta nueva visión del mundo y del ser, se ofrece al Aprendiz un simbolismo esotérico y un bagaje de cultura con el objeto de que encuentre un método de estudio e investigación personal que le permita alcanzar las metas que su grado le impone, metas y objetivos que de ser obviados o ignorados ocasionarían una involución o una retrogradación del proceso iniciático, dispersando un conjunto de fuerzas , energías y propósitos, que dirigidas en cambio con la inteligencia y la voluntad de las herramientas del Grado, le permitirían al Aprendiz penetrar y comprender genuinamente los misterios y enseñanzas del pasado, el presente y el futuro que aun desconoce, las etapas de su verdadera y evolutiva vida iniciática.
Una de las principales dificultades filosóficas que se enfrentan durante el Primer Grado, radica en un hecho que se produce con mayor frecuencia de la que se cree, cuando no se logra comprender con total claridad y profundidad los fines y propósitos docentes de la institución, fenómeno natural hasta cierta etapa preliminar del proceso, que se genera habitualmente por falta de interés real por desarrollar un estudio reflexivo de los fines y objetivos de nuestra institución, en otras ocasiones en cambio, es producto de información y conocimiento adquirido por una vía distinta a la iniciática y filosófica, de forma tal que al no estar fundado en un encuentro directo y personal con los símbolos masónicos y las enseñanzas morales ocultas en nuestros rituales y originarse por tanto , en opiniones o juicios a veces desfigurados o deformados por la influencia de conceptos o valoraciones ajenas al mundo Masónico, solo consiguen desorientar el camino trazado haciéndonos tropezar con interrogantes que sólo nos hacen dudar en demasía, retornando el hermano Aprendiz a una condición más desventajosa de la que poseía antes de ingresar en la Orden, tránsito que implica muchas veces que el Aprendiz incluya prematuramente en sus propios juicios y valoraciones una variable axiológica demasiado gravitante, para la que no está aún preparado suficientemente, dentro de una institución compleja y jerarquizada, donde los avances y progresos personales son lentos y dificultosos, donde cada tiempo y cada acontecimiento se encuentra inserto en una HORA y EDAD SIMBÓLICAS, en una etapa iniciática. concreta y determinada, además de la influencia indiscutible de una tradición y un legado histórico y cultural centenario, aspectos que no son desconocidos ya que forman parte de los programas de docencia del Grado, pero que en honor a la verdad se produce y se agrava generalmente por que la mayor de las veces, carecemos de las fuerzas necesarias y la voluntad a toda prueba para estudiar y profundizar nuestros rituales, lo que nos dificulta enormemente la tarea impuesta por el Grado o nos imposibilita a veces totalmente para lograr desentrañar las valiosas enseñanzas que nos transmiten los rituales, los textos y la numerosa literatura masónica.
Pero nuestro Manual de Instrucción del Grado de Aprendiz, nos ilumina al respecto cuando nos señala :
“SOIS MASON? MIS HERMANOS ME RECONOCEN COMO TAL . POR QUE RESPONDEIS ASI? PORQUE UN APRENDIZ MASÓN DEBE DESCONFIAR DE SI MISMO Y TEMER FORMARSE UN JUICIO, ANTES DE ACUDIR A LAS LUCES DE SUS HERMANOS”.
Lo que generalmente olvidamos, porque no nos oponemos al deseo y al impulso que anida en nuestra personalidad profana y no tememos formarnos un juicio, aunque este sea apresurado y nos encontremos muchas veces turbados por nuestro estado de inexperiencia, dudas y confusiones personales , pero si tememos acercamos a nuestros hermanos mayores para extraer de su experiencia las valiosas luces que sin lugar a dudas poseen , las que de no haber sido por nuestros impulsos y prejuicios profanos tan arraigados en nuestra personalidad nos habrían alumbrado el camino iniciático que comenzamos con dificultad y sufriendo pruebas que en la realidad no son simbólicas como las pruebas sufridas durante la ceremonia de iniciación, de modo que nos distanciamos de la posibilidad y la certeza de acceder a una interpretación más profunda, filosófica y sutil de la realidad.
De igual modo el Manual es claro y muy preciso cuando nos señala: ... “,DESDE CUANDO SÓIS MASON? DESDE QUE RECIBÍ LA LUZ . QUÉ SIGNIFICA ESA RESPUESTA? QUE NO NOS CONVERTIMOS REALMENTE EN MASONES, SINO DESDE EL DIA EN QUE NUESTRO ESPÍRITU HA PENETRADO LOS MISTERIOS MASÓNICOS”.
Lo que olvidamos frecuentemente, y creemos que con unos cuantos meses o un par de años en el grado, ya estamos en condiciones de influir en los otros con nuestras apreciaciones , juicios y valoraciones sin siquiera haber dado muestras evidentes de ejecutar la marcha SIMBÓLICA DEL GRADO, tal y come se nos enseña durante la Ceremonia de Iniciación, en tres pasos regulares , comenzando con el pie izquierdo y terminando cada paso con los pies en forma de escuadra, con el talón del pie derecho detrás del izquierdo, desplazamiento o movimiento ritualístico que no es una fórmula mecánica, para repetir sin haber profundizado acerca del sentido y significado masónico que posee dentro de la estructura general de las diversas etapas y momentos que forman parte medular de la liturgia de Primer Grado, en el Ritual de Apertura y Clausura de los trabajos de Logia.
Asimismo, el Manual expresa un fundamento esotérico en el fondo de la vida iniciática que pretendemos comenzar, señalándonos en relación a la necesaria PRUDENCIA Y MESURA que debe caracterizar la vida racional del iniciado: ... “DADME EL SIGNO ( SE DA) ~, QUE SIGNIFICA ESE SIGNO? Esotéricamente RECUERDA QUE EL MASÓN VIENE A LOGIA PARA VENCER SUS PASIONES, SOMETER SU VOLUNTAD Y HACER NUEVOS PROGRESOS EN MASONERIA; DEBIENDO PERMANECER SILENCIOSO VOLUNTARIAMENTE, NO POR INCAPACIDAD DE EXPRESARSE “.
Lo cual olvidamos , porque muchas veces no damos muestras de poder y querer vencer nuestras pasiones profanas, sometiendo nuestra voluntad a los propósitos docentes de la Masonería, en bien de nuestro propio perfeccionamiento y progreso individual, y efectivamente, no aprendemos a permanecer silenciosos voluntariamente, capacidad tan valiosa al hablar de VIVENCIA INICIÁTICA en Primer Grado, ya que desconocemos que a través del silencio que nos imponemos , alcanzamos una actitud mental y psicológica muy propicia para la profunda reflexión a que nos invita nuestro Ritual , antes de ser reconocidos como masones por nuestros hermanos . Y esto, porque nos dejamos vencer fácilmente por el esfuerzo que debemos hacer para imponernos un silencio voluntario, un silencio que nos hace sintonizar en lo profundo de nuestra Cámara de Reflexiones, con una perspectiva esotérica de ver e interpretar la realidad, sano ejercicio que todos debiéramos practicar con regularidad litúrgica, antes de expresar ideas o planteamientos poco atinados , cuando no se está en condiciones adecuadas de HORA Y EDAD. Generalmente, cuando no sabemos disfrutar de este sano ejercicio mental, y no hemos sido capaces de reconcentrar nuestras energías y atención sobre alguna idea o un conjunto de ideas o expresiones, es que nos apresuramos a desnudar nuestras falencias e imperfecciones frente a nuestros hermanos, demostrando con ello simplemente que aun nos queda tiempo por delante o lo que es peor aun , que no hemos sabido aprovechar el tiempo que ha transcurrido durante la permanencia en Primer Grado.
En este sentido, cuando se nos pregunta por el significado de la PALABRA SAGRADA, cuyo significado nos es revelado durante la Ceremonia de Iniciación , hecho que motiva el que se nos formule una nueva pregunta, luego que hemos expresado el significado de la PALABRA que la Masonería nos ha confiado señalando el Manual de Instrucción :
“¿POR QUE DECÍS NO SE LEERLA NI ESCRIBIRLA ?............ PORQUE EL LENGUAJE
SIMBÓLICO DE LA MASONERÍA, NO SE CAPTA, SINO PROGRESIVAMENTE. EL INICIADO, AL PRINCIPIO DE SU CARRERA, DELETREA CON DIFICULTAD LO QUE MAS TARDE, SERA PARA EL DE FACIL LECTURA”.
De lo que resulta que para alcanzar la certeza de un conocimiento valioso , significativo y perdurable acerca de una verdad superior (Palabra Sagrada), la Masonería nos enseña que existen tres edades o etapas graduales, siendo la etapa inicial aquella en que por nuestra precaria condición de preparación e ignorancia, sólo nos es posible DELETREAR LA PALABRA, pero que existe una etapa intermedia donde es posible LEERLA, y que sólo una vez llegados a la tercera etapa o edad, estaremos en condiciones de ESCRIBIRLA, de lo que resulta que DELETREAR significa en Masonería INSTRUCCIÓN , LEER significa CONOCIMIENTO y ESCRIBIR significa ENSEÑANZA 0 DOCENCIA , por esa razón es que al Aprendiz se le reconoce sólo la facultad de deletrear, significando con ello que debe dedicar sus esfuerzos a hacer progresos en su etapa de instrucción, labrándose una personalidad y una condición iniciática que más tarde pueda ser el vehículo propicio para avanzar hacia otras etapas ,experiencias y conocimientos de acuerdo a la HORA Y LA EDAD en que se encuentre.
Así, nuestro Manual de Instrucción nos señala ... “¿QUÉ NOS ENSEÑA LA MANERA DE DELETREAR LA PALABRA SAGRADA?.........EL MÉTODO DE ENSEÑANZA DE LA FRANCMASONERÍA. SE PONE AL APRENDIZ EN EL CAMINO DE LA VERDAD, DÁNDOLE, SIMBÓLICAMENTE, LA PRIMERA LETRA DE LA PALABRA SAGRADA; DEBE POR SI MISMO, ENCONTRAR LA SEGUNDA; DESPUES SE LE SEÑALA LA TERCERA A FIN DE QUE BUSQUE LA CUARTA “.
De ahí que sea capital y esencial el estudio, la lectura y la investigación, aspectos que unidos a una confianza inquebrantable en nuestros hermanos mayores que nos guían y observan en esta marcha a Oriente en busca de la LUZ , nos será posible transitar siempre en mejores condiciones, por la vía iniciática que nos propone la Masonería, observando en todo momento y lugar las reglas, las normas y los preceptos masónicos del Grado que ostentamos, si es que en verdad pretendemos hacer serios avances en esta hermosa Institución, y en el difícil ARTE REAL.
Debido a esto, es que el concepto de Iniciático en el Grado de Aprendiz, se transforma en uno de los conceptos preeminentes junto al concepto Ético y junto al concepto de Filosófico , puesto que estos tres conceptos que se incorporan en los Principios de la Francmasonería Universal, engloban las características fundamentales que distinguen y diferencian a nuestra institución de las instituciones profanas.
De ahí la urgencia de esclarecer algunas ideas preliminares dentro del concepto amplio de Filosofía Iniciática, las que en el conjunto de la Primera, Segunda y Tercera Parte expuestas, no han pretendido sino interesar a los hermanos para que desarrollen ulteriores estudios sobre materias propias de un Grado Masónico fundamental, por ser un Grado rico en posibilidades de investigación y amplio en variadas conceptualizaciones porque introduce al hermano Aprendiz en una síntesis o panorama general de la Historia de la Francmasonería Universal, lo aproxima a nociones preliminares de Simbolismo Francmasónico y Filosofía Iniciática, y lo enfrenta con el rol superior de trascendencia ética y moral de la Francmasonería, como una institución arquetípica, filantrópica y ecléctica.
Por estas razones, es que resulta tan sensiblemente vital y necesario para nuestra Institución, el tema de las responsabilidades éticas del H.: Aprendiz, las que emanan del Ritual de Iniciación que todos vivimos al ingresar en la Augusta Orden, pero que sin la voluntad necesaria para no quebrantar jamás nuestras promesas y juramentos , jamás veremos convertir nuestros propios logros y afanes , en los logros y afanes de nuestros Queridos Hermanos y en consecuencia jamás habrán de convertirse dichos logros, en los logros y afanes de la Francmasonería Universal ...

“YA QUE EL GRAN AMOR NACE DEL GRAN CONOCIMIENTO DE AQUELLO QUE AMAMOS, Y SI TU NO LO CONOCES, NO PODRAS AMARLO, O LE AMARAS POBREMENTE”. (Leonardo da Vinci).


































FORMULARIO PARA INTERESADOS EN LA MASONERÍA (HOMBRES Y MUJERES) EN EL ORIENTE DE BARRANQUILLA