Para determinar los elementos axiológicos y de
significatividad de la Cámara de Reflexiones, es necesario comprender, en
primera instancia, el significado del concepto cámara y del concepto reflexión,
para poder comprenderlo posteriormente desde su articulación inseparable en la
formación masónica del aprendiz.
Desde sus raíces latinas y griegas, la palabra
cámara[1], cámara, significa bóveda, cámara, entendida como sala, pieza
principal de una casa o como reunión de personas para tratar algún asunto[2].
También hace referencia al sepulcro o bóveda sepulcral.
Por su importancia, desde el acontecimiento
iniciático del A.·. M.·. conviene que nos detengamos en el concepto de
reflexión. La reflexión, la comprendemos desde la conceptualización que hace
Jonh Locke[3] como “aquellas noticias que el espíritu adquiere de sus propias
operaciones y del modo de efectuarlas, en virtud de lo cual llega a poseer
ideas de estas operaciones en el entendimiento.” La reflexión es la apropiación
teórica y la comprensión desde el pensar, sentir y actuar de las acciones que
proyecta el espíritu del A.·. M.·. y que pueden ser conocidas, en un primer
momento, desde el conocimiento sensible para construir un conocimiento
abstracto, desde la reflexión y un conocimiento lógico, en la
operacionalización de los elementos teóricos construidos.
La reflexión es un proceso que articula teoría,
contexto e interacciones entre los anteriores. La reflexión se identifica por
la inserción desde la conciencia humana a la experiencia, la εμπειρία[4]
griega, comprendida como toda acción que construye, esta experiencia se
confronta desde la inmersión consciente del hombre en el mundo, lo que le
posibilita construir su visión del mundo, a partir de procesos de descripción,
interpretación, explicación y valoración de los intercambios simbólicos, las
manifestaciones afectivas, sociales culturales, económicas y éticas -políticas.
Es importante tener claro que la reflexión, a
diferencia de otras formas de conocimiento, supone tanto un sistemático
esfuerzo de análisis, como la necesidad de elaborar una propuesta totalizadora,
que captura y orienta la acción. El conocimiento sólo puede considerarse
instrumento de los procesos de reflexión cuando se ha integrado
significativamente no en parcelas aisladas de la memoria semántica, sino en los
esquemas de pensamiento más genéricos que activa el individuo al interpretar la
realidad concreta en la que vive y sobre la que actúa, y cuando organiza su
propia experiencia.
La reflexión, es el medio para construir un
conocimiento en la acción, que responde a situaciones problémicas, desde el
espíritu humano y que pretende construir una acción con sentido.
La Cámara de Reflexiones, desde la concepción
masónica, se comprende como la sala en el que se encierra al neófito antes de
su iniciación, para meditar ante un cierto número de símbolos. Es allí donde
debe también redactar su testamento filosófico[5] .
El encierro del cual es objeto el neófito,
posterior A.·. M.·., en la Cámara de Reflexiones, le posibilita entrar en el
más profundo de los silencios que contrasta con un mundo cotidiano
caracterizado por el exceso de ruidos. En este espacio es donde el neófito,
posterior A.·. M.·. comienza su conocimiento iniciático, caracterizado, no por
la teorización a la que estamos acostumbrados, sino por la reflexión en los
términos anteriormente expuestos desde la confrontación del yo con yo, en lo
más profundo del autoconocimiento interior. Es por eso que valorar la
experiencia iniciática de la Cámara de Reflexiones, permite al neófito,
posterior A.·. M.·., transformar su relación con el mismo, con su entorno, con
los demás y con el G.·. A.·. D.·. U.·.
Es importante comprender el proceso de la Cámara
de Reflexión en el grado de A.·. M.·. pues es el comienzo, el preámbulo, el
inicio desde el momento de las vendas en los ojos, en el cual, debe, necesariamente,
confrontarse el neófito, posterior A.·. M.·. ,con sus propias oscuridades, que lo
preparan para comprender las oscuridades propias de la muerte, es allí, donde
la reflexión afecta la acción y comienza a transformar la vida del neófito,
posterior A.·. M.·.
Pero, ¿por qué reflexionar en un espacio oscuro y
sólo sobre la muerte? Esta pregunta es el centro del quehacer reflexivo del
neófito, posterior A:. M:. ya que la muerte es vista como última morada, el
final, descanso eterno. Es la muerte, la que propicia en el hombre el miedo,
pero para otros es signo de esperanza, como a muchos les produce indiferencia.
Ya Francis Bacon decía: “Los hombres tienen miedo
de la muerte, como los niños temen ir por la oscuridad”.
La Cámara de Reflexiones, caracterizada por sus
paredes negras, las cuales simbolizan el misterio, la ignorancia y la oscuridad
en que se encuentra el neófito[6], que anda en tinieblas y le teme
profundamente al sufrimiento y, por tal razón, en ella se encuentran los
emblemas de la muerte y una lámpara sepulcral. Esta realidad nos hace enfrentar
una crisis interna, una confrontación dialéctica en el cual las tesis del
neófito, posterior A.·. M.·., su visión del mundo, se confronta con una
antítesis, la simbología presente en la Cámara de Reflexiones; de esta
confrontación dialéctica debe surgir la síntesis, entendida como una vida
nueva, que se reconstruye a partir de la formación del A.•.M.•.; es importante
determinar que la Cámara de Reflexiones representa el cuerpo del neófito,
posterior A.·. M.·. que sirve de prisión al ser interior, al espíritu.
Platón sostiene que el cuerpo es la cárcel del
alma, algo así como el caparazón que lleva dentro a la ostra. Supone un lastre
negativo para el alma, pues le crea necesidades, enfermedades, deseos, temores,
pasiones y sensaciones que le obstaculizan la búsqueda de la verdad. Es un
estorbo del que el alma tiene que liberarse poco a poco, del que tiene que
purificarse para poder acceder a la contemplación de las ideas. El cuerpo
inclina al alma a poseer cada vez más, a ser ambiciosa, al comportamiento
violento y a la guerra, a los placeres sensibles[7].
Está crisis dialéctica se complementa con las
inscripciones en las paredes, cuya finalidad es levantar las energías y
desarrollar la voluntad del neófito, como son:
·
Conócete a ti mismo.
·
“Si te trae aquí la mera curiosidad, vete”.
·
“Si rindes homenaje a las prerrogativas humanas,
vete, porque aquí no se las conoce”.
·
“Si temes que alguien te eche en cara tus
defectos, no prosigas”.
·
“Espera y cree. Porque entrever y comprender el
infinito es caminar hacia la perfección”.
·
“Ama a los buenos, compadécete de los malos y
ayúdalos, huye de los embusteros y no oigas a nadie”.
·
“El hombre perfecto es aquel que más útil es a sus
hermanos”.
·
“No juzgues livianamente las acciones de los
hombres, elogia poco, adula menos. Jamás censures ni critiques”.
·
“Lee y aprovecha, mira e imita, reflexiona y
trabaja, trata de ser útil a tus hermanos y trabajarás para ti mismo”.
·
“Piensa siempre que polvo eres y en polvo te
convertirás”.
·
“Naciste para morir.”[8]
De todas estas inscripciones en las paredes, debe
resaltarse la sigla V.I.T.R.I.O.L., en fin, resume en sí el contenido potencial
de todos los símbolos presentes en la Cámara de Reflexión: Visita Interiora
Terrae Rectificando que Invenies Occultum Lapidem (visita el interior de la
tierra y rectificando hallarás la piedra oculta). Sólo adquiriendo conciencia
de la propia identidad, analizando y discerniendo, ordenando y rectificando las
apariencias con que nuestros sentidos nos velan la realidad, seremos capaces de
encontrar en nosotros mismos la materia prima del verdadero ser, la chispa
"divina" que habita en cada hombre[9]
Estas inscripciones, como en contexto de la Cámara
de Reflexiones, buscar generar en el neófito y posteriormente en el A.·. M.·.,
la confrontación dialéctica entre muerte y vida, entre dolor y felicidad, entre
engaño e iluminación. Si los cinco sentidos ofrecen la muerte, el espíritu da
la vida eterna[10].
Otro elemento presentes en la Cámara de
Reflexiones, como primer contacto del neófito, posterior A.·. M.·., con su
iniciación es el simbolismo de la tierra, representando el volver a su estado
de inexistencia, a su no ser, posibilitando su renacimiento con una nueva
visión del papel a que es llamado y al ser consagrado como A.·. M.·., debe
reorientar su vida, a partir de la significatividad de los elementos propios de
la tierra, presentes en la Cámara de Reflexiones, a saber: agua, pan ,azufre,
mercurio, sal y carbón o ceniza, el significado de cada uno de estos elemento
tiene un profundo valor simbólico.
De toda esta simbología, es importante comprender
las siguientes:
·
El color de las paredes: Es negro,
generando un ambiente de penumbras, simbolizando esta oscuridad el estado de
conciencia actual del neófito, posterior A:. M:.
·
Los huesos humanos y piedras: Significan el
caos en que hemos desenvuelto nuestras vidas hasta ese instante, en lo material
y espiritual, y que precede al orden que prendemos establecer en ella a partir
de nuestra Iniciación masónica.
·
El cráneo humano: Simboliza la igualdad que
nos depara la naturaleza a todo ser viviente, y debe inspirar al neófito a
reflexionar sobre la necesidad de actuar en concordancia principios y valores
de solidaridad con los más necesitados, de tolerancia y respeto para quienes no
concuerdan con sus ideas o conceptos, y de justicia y verdad para con todos sus
semejantes.
·
El reloj de arena: Representa el flujo
inexorable del tiempo y la corta duración de la vida del cuerpo físico, así
como la necesidad que tenemos de emplear este breve destello de nuestra
existencia material para construir nuestro templo interior, luchando contra
nuestras pasiones, y haciendo cuantas buenas obras y servicios a los demás nos
sean posible, pero también indica el regreso al origen, lo vacío y lo lleno, lo
inferior y lo superior, el Cielo y la Tierra, lo de arriba y lo de abajo.
·
El gallo: Indica el despertar
interior del hombre, el triunfo de la Luz sobre las tinieblas, señalando
además, la necesidad de la vigilancia que hemos de tener sobre nuestros actos,
no permitiendo que nada nos aparte del sendero de la Verdad, la Justicia y el
Honor.
·
El pan y el agua: Así como ellos
constituyen el alimento del cuerpo, los pensamientos limpios y nobles
constituyen el alimento del espíritu. Además, hace referencia al espíritu de
sacrificio y de servicio que ha del estar siempre presto a brindar el Iniciado,
indicando que como el pan mitiga el hambre material, así él está dispuesto a
consolar, ayudar y servir al necesitado; y el agua, que es la esencia de la
vida humana, calma la sed, sirve para el regadío de las cosechas, para la
producción industrial, etc. Simbólicamente nos muestra la necesidad de la
moderación en nuestros actos, evitando el exceso de los extremos, y ambos
unidos (el pan y el agua) nos indican lo necesario de la prudencia con que
hemos de enfrentar las vicisitudes del diario vivir.
·
El azufre: Representa la acción o
energía espiritual creadora que parte del ser interno, es la esencia o chispa
divina que reside en cada hombre y que tiende a elevarlo a su Creador.
·
El Mercurio: Simboliza toda influencia
material o sensorial que procedente del medio externo, intenta penetrar el ser
interno del hombre.
·
La sal: Formada por cristales, es
el equilibrio entre los principios internos (azufre) y la influencia de las
sensaciones que provienen del exterior (Mercurio) y representa la armonía de
los elementos anteriores que debe alcanzar el neófito, posterior A.·. M.·.,
antes de ser iniciado, logrando estabilizar su ser interno, preparándolo así
para recibir la LUZ. También indica al Candidato que la sal es obtenida
producto del Trabajo, simbolizando, igualmente, la necesidad de trabajar con
productividad para que la Sociedad progrese.
·
La Ceniza: Este elemento simboliza a
la necesidad de incrementar la producción[11], atendiendo a que el mismo es el
resultado de la acción del elemento fuego actuando sobre las materias primas,
que posteriormente se convertirán en objetos de consumo[12] .
·
La Lámpara sepulcral: Su débil luz representa
la vida del hombre, lo que indica la necesidad que este tiene de la Solidaridad
y la Fraternidad, del esfuerzo común que transforma la vida y eleva al hombre a
la categoría de ser social.
·
El Sarcófago y el esqueleto humano: Representan
el estado de descomposición moral a que llega el hombre que carece de un guía
que le conduzca por el camino de la Virtud, el Amor y el Servicio a la
humanidad que ha de ser la aspiración de todo masón[13].
A manera de conclusión podemos decir que El
candidato antes y después del paso por la Cámara de Reflexiones, debe ser amigo
de lo Justo, hombre de bien, capaz de ser luchador contra la absurda ambición
de los reconocimientos y glorias humanos, sabiéndolas efímeras frente a la
inmensa grandeza y justicia del Eterno.
Por otra parte, la Cámara de Reflexiones es
representación, del macrocosmos y del microcosmos, es decir, del universo y del
hombre; además nos hace recordar el estado de ignorancia en el que vivimos los
humanos antes de conocer el principio fundamental de la orden masónica,
"hay que morir a los vicios para nacer a las virtudes", como el
legado verbal trascrito por sus seguidores y donado a la humanidad por el Q.·.
y V.·. H.·. " Jesús de Nazaret " que dice: "El que no nace de
nuevo, no entrara al reino de los cielos."
La Cámara de Reflexiones, representa el descenso a
los infiernos, la muerte aparente que precede a la reencarnación, el reencuentro
con una nueva vida. En el tenemos nuestras primeras reflexiones antes de ver la
luz. Reflexionamos acerca de los “Deberes del Hombre para con Dios... para con
sus semejantes... y para consigo mismo”. Volvemos la vista hacia Dios y hacia
nosotros mismos.[14]
___________________________
[1]
Según el diccionario de la R.A.E., el término cámara viene del latín camăra, y
este del gr. καμαρα que significa bóveda.
[2]
http://club.telepolis.com/agaigcu/significadocamararefl.htm
[3]
Filósofo inglés del siglo XVII, fundador de la escuela empírica, caracterizada
por que el conocimiento se funda en la experiencia, la cual plantea desde dos
dimensiones, la primera como percepción externa mediante los sentidos
–sensación- y como percepción interna de estados psíquicos reflexión- esta
última opera siempre sobre un material aportado por la sensación.
Planteamientos hechos en su obra “ensayo sobre el Entendimiento Humano.”
[4]
Termino griego que significa experiencia.
[5]
Pequeño diccionario de términos Masónicos. Algunas denominaciones masónicas.
Publicado en www.logianicomedesgomez.org.
[6]
Randolf M.Koppel A:.M:. La Cámara de Reflexión en
www.glrbv.org.ve/trabajos%20y%20trazados%20masonicos/Trazados%20de%20Otras%20Logias,
es expresión del hombre profano.
[7]
Platón. Fedón. 250 D y 66.
[8]
Cfr. ADOUM. Jorge, Esta es la masonería. El aprendiz y sus misterios. Primer
Grado. Ed. Kier S.A. Buenos Aires, 1999.
[9]
Randolf M.Koppel A:.M:. La Cámara de Reflexión en
www.glrbv.org.ve/trabajos%20y%20trazados%20masonicos/Trazados%20de%20Otras%20Logias.
[10]
Cfr. ADOUM. Jorge, Esta es la masonería. El aprendiz y sus misterios. Primer
Grado. Ed. Kier S.A. Buenos Aires, 1999.
[11]
Producción de bienes y servicios, medio por el cual el trabajo humano crea
riqueza.
[12]
Adolfo Terrones Benítez. gdo. 32 y Alfonso León García González. gdo. 33. El
libro del aprendiz masón. los 33 temas del aprendiz masón y estatutos de la
orden. Ed. Erbasa, México D.F afirman que: “luego lleva su vista al plato que
guarda la CENIZA, y se imagina que es el GÉRMEN que contiene todas las
substancias que produce la Naturaleza, pero IGUALADAS mediante la acción del
FUEGO, lo que viene a demostrar, que debe incrementarse la PRODUCCIÓN que nos
brinda por nuestra Madre TIERRA, porque es lo que nos da la VIDA, el VIGOR y la
FUERZA.”
[13]
Cfr.: Pardo Valdés Gustavo E.. El Gabinete de Reflexiones: La Llave Dorada del
Simbolismo Masónico. Publicado en
www.visionmasonica.org/publicaciones_de_la_comision_nac.
[14]
Ernesto Márquez Marín. El Cuarto de Reflexiones
www.glrbv.org.ve/Trabajos%20y%20Trazados%20Masonicos.