Para el Aprendiz Masón el Segundo Vigilante, asume uno de los cargos más importante, pues como jefe de la Columna B, la del Norte, se convierte en todo un pedagogo en la construcción de la identidad masónica de los Aprendices Masones, de su actitud como educador, de una u otra manera, está implícito el futuro de la Orden Masónica, de tal forma que los futuros Compañeros y Maestros, dependen de su formación, es el quien tiene la misión de enseñar masónicamente a comprender las realidad simbólicas de la Orden.
Su misión fundamental está
caracterizada por el papel de coadyuvador de la identificación en el Aprendiz Masón de las características de su piedra bruta, de tal forma que le ilumine el
aprendizaje hacía su autoconstrucción y en la búsqueda de su templo interior.
Es el Segundo Vigilante, quien tiene la gran
responsabilidad de hacer comprender a los Aprendices Masones la importancia de la
duda, al mejor estilo cartesiano, de las incomprensiones, de las
inconsistencias y de lo ininteligible, para ello el Segundo Vigilante, ayuda al Aprendiz Masón a vencerse a sí mismo en sus miedos, limitaciones, prejuicios y
preconcepciones, por lo que el debe educar masónicamente con el ejemplo; no es
sabio el que sabe mucho, es más bien el que enseña mucho.
Una de las primeras enseñanzas del Segundo Vigilante, que ayuda notablemente al Aprendiz Masón es la importancia del silencio
en el taller y la tolerancia a la divergencia, como lo afirma el Segundo Vigilante de
la Gran Logia de la República Bolivariana de Venezuela: “Evitad todo tipo de
disputas. En este honorable taller, no deben existir competencias,
enfrentamientos, disputas, etc., solo deben existir diversas opiniones de un
mismo símbolo, opiniones que vengan a engrandecer los de cada uno. Lee y
aprovecha, ve e imita, reflexiona y trabaja. Los conocimientos no llegan por
osmosis, imita a los mejores, reflexiona, ¿por qué son eso? y os invito a
trabajar para que puedas superar a tus maestros”[1].
Pero, ¿Quiénes son los Venerables en Logia?, son la Segunda y la Tercera Luces del Taller, en el caso del Segundo Vigilante, que también recibe el nombre de Vigilante Nuevo (Junior Warden) vigila la
columna de los Aprendices.
Su papel como pedagogo masónico,
consiste esencialmente en preparar a los Aprendices Masones para asumir su vida como
Masón y para hacer realidad la fraternidad en la Orden Masónica, que conozcan
adecuadamente los fundamentos de la Masonería y en educarlos en el respeto a
sus principios.
Según Daniel Beresniak: los vigilantes
son iniciadores. Ese es el aspecto esencial de su función. El Segundo Vigilante
prepara a los aprendices para el trabajo de compañero.[2]
El Segundo Vigilante, Junto con el Venerable Maestro, el Primer Vigilante representan las tres luces de la Logia masónica, las columnas que la
sostienen, los encargados de dirigir y ordenar los trabajos. Las columnas
vinculan al Venerable Maestro con la Sabiduría o pensamiento que dirige, al Primer Vigilante con La Fuerza o energía moral que la ejecuta y al Segundo vigilante con la Belleza o
armonía de las fuerzas mentales, la concordia entre el pensamiento y la
acción.”[3]
Teniendo claro el papel del Segundo Vigilante,
es importante centrarse en los proceso de Educación Masónica del Aprendiz Masón la
cual debe concentrarse en la investigación y el aprendizaje propio del grado,
que le permitan, posteriormente, propagar los conocimientos adquiridos entre
sus Hermanos.
La palabra educación, viene del Latín
"educatio-onem", acción de educar; al acto de la crianza; a la
propagación de toda clase de enseñanzas; a la exposición de las doctrinas; al
acto de impartir la cultura física y moral.
Pero al hablar de educación masónica,
nos referimos a la comprensión, interpretación y propagación práctica de los
Principios de la moral filosófica, propiamente dicha, que nos conduce hacia el
conocimiento de la Orden Masónica
El Aprendiz Masón cuando va adquiriendo la
luz dentro del Templo a partir de sus estudios, investigaciones y
descubrimientos, se va estructurando en la construcción de su autonomía
epistémica, que incidirá directamente en su propia vida, así como en la vida de
su familia, amigos y compañeros de trabajo; de tal forma que la Educación
Masónica del Aprendiz Masón reorienta el papel teórico práctico del deber, la
racionalidad y la justicia. Ello permite que el Aprendiz Masón aporte desde su
educación masónica a la construcción de una nueva Orden Masónica, una nuevas ciudad,
un nuevo país, un nuevo mundo.
Es de vital importancia, que en toda
la Orden Masónica, los Aprendiz Masón sean formados en la comprensión, interpretación y
propagación de los siguientes temas, según los Hermanos Maestros Masones: Adolfo
Terrones Benítez y Alfonso León García González, a saber:
La Cámara De Preparación - El
Triangular -El Templo - La Columna "B" - Las Doce Columnas - El Ara -
La Educación Masónica - La Escuadra - El Compás - Las Luces - Los Tronos - Las
Herramientas del Aprendiz Masón - El Mandil - El Juramento - Los Saludos, los
Tocamientos y las Baterías - Los Viajes del Aprendiz Masón - La Palabra Sagrada del Aprendiz Masón - La Marcha del Aprendiz Masón - La Edad del Aprendiz Masón - Los Toques - El
Masón ante la Divinidad - El Masón ante la Sociedad - El Masón ante sí Mismo - ¿Qué
es la Masonería? - Que es el Masón - Conceptos del Vicio - Conceptos de la
Virtud - Conceptos de la Moral - El Numero Tres - Los Templos Iniciáticos de la
Antigüedad - Los Tres Puntos - Objeto Del Grado de Aprendiz Masón - La Biblia[4]
[2] Daniel Beresniak Los Oficios Y Los Oficiales De La Logia, publicado en: http://www.glrbv.org.ve/Trabajos%20y%20Trazados%20Masonicos/Trazados%20de%20Otras%20Logias/LOS%20OFICIALES%20EN%20LA%20LOGIA.htm
[3] Tomado de la plancha La Columna del Norte Segundo Vigilante., en http://elmason.blogspot.com/2007_09_23_archive.html
[4] Adolfo Terrones Benítez. gdo. 32 y Alfonso León García González. gdo. 33. El libro del aprendiz masón. los 33 temas del aprendiz masón y estatutos de la orden. Ed. Erbasa, México D.F.
